Nélida Agustina Bisio, exadministradora de la Anmat, negó haber estado al tanto de todo lo que ocurría dentro del organismo al ampliar su declaración indagatoria en la causa por la comercialización de fentanilo contaminado, un caso que dejó un grave daño sanitario el año pasado
Sin embargo, en el expediente consta que la funcionaria consultaba al Ministerio de Salud de la Nación los pasos a seguir frente a HLB Pharma y Laboratorios Ramallo por incumplimientos acumulados en las buenas prácticas de producción
Bisio volvió a presentarse ante el juez Ernesto Kreplak y la fiscal federal María Laura Roteta luego de haber pedido suspender la audiencia por cansancio, tras su detención hace tres semanas. La declaración se habría extendido durante unas cinco horas
La responsabilidad en disputa
En su descargo, la exfuncionaria volvió a trasladar la responsabilidad a Gabriela Mantecón Fumadó, entonces titular del Iname, a quien atribuyó demoras en las medidas contra los laboratorios, entre ellas el cierre de ambos establecimientos
En un escrito de 117 páginas, sostuvo que, por la dimensión de la estructura que conducía, resultaba imposible supervisar cada área en forma directa. Además, le imputó a su subordinada falta de decisión en medidas preventivas que debían impulsarse desde un área con autonomía
Ambas funcionarias se conocían desde hace años y habían trabajado juntas en el Iname antes de la llegada de Bisio a la conducción de la agencia regulatoria
Presiones y órdenes
Del otro lado, Mantecón Fumadó había relatado en su indagatoria cómo funcionaba la toma de decisiones en la Anmat y dijo haber recibido insistencias y presiones desde el Ministerio de Salud para avanzar con inspecciones y evaluaciones sobre determinados laboratorios
También aseguró que Bisio tenía la instrucción de que todo pasara por la cartera sanitaria. En relación con una reunión del 15 de marzo del año pasado, en el marco de la discusión sobre HLB, describió que dio curso a lo pendiente y elevó en conjunto al área de Sumarios lo que faltaba resolver
Los nuevos dichos de ambas exfuncionarias profundizan la discusión sobre la cadena de responsabilidades en una causa que ya expuso fallas administrativas, tensiones internas y demoras en decisiones clave frente a empresas bajo sospecha