La Universidad de Florida volvió a entonar el cántico “gator bait” el sábado por la noche, en el estreno de su temporada, y con ello reactivó una tradición que había sido prohibida hace más de seis años por su asociación con imágenes racistas del pasado

El canto reapareció en el estadio The Swamp durante el primer cuarto del partido ante Florida Atlantic y fue celebrado con una respuesta estruendosa del público. La reaparición no tomó por sorpresa a muchos: en los días previos circularon en redes sociales imágenes de la banda ensayando la melodía que acompaña la consigna

Una tradición que vuelve en medio de la polémica

En junio, el nuevo presidente de la universidad, Stuart Bell, sostuvo que las tradiciones importan y dejó entrever que el cántico podía regresar porque era significativo para la comunidad de Florida

La práctica había sido suspendida en junio de 2020, cuando el entonces presidente Kent Fuchs anunció que la banda dejaría de tocar la señal musical que impulsaba a los fanáticos a corear “gator bait”, por las preocupaciones sobre posibles matices raciales

La controversia se apoyaba en una carga histórica conocida: durante fines del siglo XIX y principios del XX circularon ilustraciones de cazadores de caimanes usando bebés negros como señuelo para atraer a los animales

La decisión de 2020 se produjo en plena revisión nacional sobre la cuestión racial tras la muerte de George Floyd bajo custodia policial en Minneapolis

Respaldo interno y giro institucional

Una parte importante de los hinchas de Florida rechazó entonces la prohibición y defendió el cántico como una costumbre sin intención discriminatoria. Bell pareció alinearse con esa lectura al habilitar su regreso

Bell llegó al cargo tras ser el único finalista en el tercer proceso de búsqueda presidencial de la universidad en cuatro años. La junta de gobernadores había rechazado antes la elección de Santa Ono, ex presidente de la Universidad de Michigan

Su arribo coincidió con una etapa de recortes en materia de diversidad, equidad e inclusión. En 2024, Florida eliminó todos esos cargos tras una nueva norma estatal que impedía sumar programas de ese tipo

También cerró la Oficina del Director de Diversidad y canceló contratos externos vinculados a esas áreas. Los 5 millones de dólares anuales que antes se destinaban a esas iniciativas fueron reasignados a un fondo para reclutamiento docente