Noruega continúa despidiendo a Harald V apenas dos días después de su muerte. Este domingo, las iglesias del país acogieron actos religiosos en memoria del monarca en una jornada de recogimiento y duelo para la familia real
Uno de los homenajes más significativos tuvo lugar en la iglesia de Asker, cerca de Oslo y muy próxima a Skaugum, la residencia privada del heredero. Allí acudieron el rey Haakon VIII, la reina Sonia y sus hijos, la princesa heredera Ingrid Alexandra y el príncipe Sverre Magnus, todos vestidos de negro
Una despedida marcada por tres generaciones
La familia llegó al templo poco antes de las once de la mañana. Haakon e Ingrid Alexandra fueron de los primeros en bajar del vehículo y saludar a las personas congregadas antes de entrar en la iglesia. Después lo hicieron Sonia y Sverre Magnus, completando una imagen de tres generaciones reunidas para despedir al antiguo soberano, que estuvo 35 años al frente de la monarquía noruega
Para la reina Sonia, además, fue uno de los primeros actos públicos tras la muerte de su marido, con quien compartió seis décadas de vida y 58 años de matrimonio. A su lado estuvieron sus hijos y nietos, en un momento en el que la Corona afronta ya el cambio de etapa
Ausencias por motivos de salud
La ceremonia no reunió a todos los miembros de la familia. La nueva reina, Mette-Marit, no asistió porque continúa recuperándose del trasplante de pulmón al que se sometió en julio. En su lugar, acudieron familiares de su hermano, Espen Hoiby
La Casa Real ya había informado de que su estado de salud le impedía participar en este primer servicio religioso. También faltó Marta Luisa de Noruega, que permanece junto a su marido, Durek Verrett, en recuperación tras un trasplante de riñón
Un lugar con peso familiar
La elección de la iglesia de Asker no fue casual. Es el templo más cercano a Skaugum y un espacio muy vinculado a la familia real noruega. Construida en el siglo XIX sobre los restos de una iglesia medieval, ha sido escenario de distintas celebraciones familiares
En el exterior, numerosos ciudadanos se acercaron para dejar flores, velas y mensajes de afecto, en una muestra del duelo que sigue extendiéndose por todo el país