Una inundación repentina golpeó este sábado al Parque Nacional del Gran Cañón, en Estados Unidos, y dejó al menos 15 personas desaparecidas en el sector de Bright Angel y la zona de Phantom Ranch
El episodio se inició cerca de las 14.30 y estuvo vinculado con las lluvias registradas en la meseta de Kaibab. Desde entonces, las autoridades trabajan para ubicar a quienes seguían en el área afectada y para retirar a las personas que aún permanecían allí
Búsqueda y evacuación
En un primer momento, el parque había informado que la cantidad de desaparecidos superaba las 20 personas, pero luego ajustó la cifra a al menos 15
Hasta ahora, 62 personas fueron evacuadas y se prevé que en las próximas horas salgan más visitantes del lugar. Por el momento, no se confirmaron muertes ni heridos
Alerta por más lluvias
Las autoridades advirtieron que podrían producirse nuevas tormentas y precipitaciones hasta el lunes. Ese escenario podría generar más inundaciones, flujos de escombros y desprendimientos de rocas, además de complicar el estado de senderos y ríos dentro del parque
Impacto en el agua y el turismo
La inundación también dejó fuera de servicio la única tubería que abastece de agua a turistas y residentes del parque. Por esa razón, desde el lunes no se permitirá pasar la noche en los albergues y hoteles del Gran Cañón
Las autoridades pidieron, además, que los residentes que viven allí todo el año extremen el cuidado del agua
Otro antecedente en el oeste de EE.UU.
A comienzos de agosto, intensas lluvias provocaron inundaciones y deslizamientos de barro en Colorado, también en el oeste estadounidense. Las precipitaciones cayeron sobre zonas afectadas por incendios forestales, lo que favoreció el arrastre de barro, piedras y árboles
En ese contexto, la comunidad de Beulah fue una de las más perjudicadas: al menos cinco viviendas quedaron destruidas, colapsaron varios puentes y también se registraron daños en postes eléctricos y tanques de gas. Las autoridades ordenaron evacuaciones y reportaron caminos intransitables