TEHERÁN.- Tras una nueva oleada de ataques de Estados Unidos sobre Irán, la Guardia Revolucionaria iraní lanzó una contraofensiva con misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en distintos puntos de Medio Oriente
Según confirmaron autoridades y reportes iniciales, los objetivos incluyeron una base de Estados Unidos en Jordania y depósitos de equipamiento militar en Irak, entre ellos un centro de mantenimiento y un aerostato de vigilancia. También se registraron interceptaciones de drones en Bahréin y Kuwait
Una escalada que rompió la tregua
El Comando Central estadounidense informó que la operación comenzó al mediodía en Washington, a las 16 GMT, y la justificó como respuesta a intentos recientes de agresión contra el tráfico comercial en el estrecho de Ormuz y contra personal norteamericano
Donald Trump aseguró en su red social que las fuerzas de su país atacaban objetivos iraníes cerca de esa vía marítima y describió la acción como una represalia por un presunto intento de colocar minas en la zona
Víctimas civiles en territorio iraní
Los últimos bombardeos sobre Irán dejaron al menos cuatro civiles muertos y más de 50 heridos, de acuerdo con los primeros informes. Entre las víctimas habría un niño, según relevamientos de la Media Luna Roja iraní. Uno de los ataques impactó durante una boda en Kuhestak, en el sur del país
Presión militar y costo político
La nueva fase del conflicto se da en paralelo con la estrategia de presión económica impulsada por Washington. El gobierno estadounidense apuesta a que las sanciones lleven a Teherán a un punto de quiebre, pero enfrenta límites internos: el desgaste de sus arsenales y el rechazo de la guerra entre buena parte de la opinión pública
Ese escenario añade tensión a la Casa Blanca en un año electoral, mientras crece la incertidumbre sobre el alcance real de las próximas decisiones militares y su impacto en la región