Italia ha decidido limitar las conexiones marítimas y aéreas con España en respuesta a la crisis migratoria de Ceuta, donde han entrado irregularmente unas 60.000 personas, según los datos aportados

El Ministerio del Interior italiano adoptó la medida después de convocar al Comité de Análisis sobre Inmigración y Seguridad de las Fronteras, presidido por Matteo Piantedosi. Además, el ministro habló con su homólogo francés, Laurent Nuñez, para reforzar la vigilancia en la frontera terrestre entre ambos países

Respuesta política en España

Pedro Sánchez calificó de ataque la llegada masiva de personas desde Marruecos en menos de 24 horas y pidió respeto a los tratados europeos. En un mensaje en X, defendió que la solidaridad y la empatía pueden elegirse, pero no el cumplimiento de los acuerdos ni de los datos

El presidente del Gobierno citó cifras de Frontex para subrayar que, entre 2021 y 2026, las entradas irregulares por Italia superaron a las de España: 478.600 frente a 234.760. También incluyó los Balcanes occidentales, Grecia y la frontera oriental en ese balance

Bruselas evita alimentar la tensión

La Comisión Europea señaló que no puede especularse sobre los motivos de la llegada de migrantes a Ceuta y recordó que esa ciudad autónoma y Melilla no están sujetas a la normativa Schengen. El aviso llegó después de que otros países, como Finlandia o Dinamarca, plantearan romper la colaboración con España en ese espacio de libre circulación

Lectura desde el debate europeo

La investigadora Blanca Garcés interpretó la decisión italiana como un gesto de confrontación política contra el Gobierno español en un episodio concreto. También sostuvo que este tipo de medidas responde a una presión persistente sobre la frontera y sobre las llegadas irregulares, pese a que estas se han reducido de forma notable