Keke Palmer incorporó el pilates a su rutina después del nacimiento de su hijo, en 2023. A los 33 años, la actriz, cantante y presentadora encontró en esta disciplina una manera de volver a conectarse con su cuerpo
Con el tiempo, esa experiencia personal se transformó en Practice by Palmer, una plataforma digital de bienestar que ofrece entrenamientos, audios y conversaciones en vivo. El proyecto combina actividad física, cuidado mental y comunidad
Una práctica centrada en la movilidad
Palmer explicó que su objetivo no está relacionado con alcanzar una determinada imagen corporal. “Todos los cuerpos son hermosos”, afirmó durante una charla en Chicago
“El pilates se trata simplemente de tener movilidad. No se trata de tener abdominales marcados”, sostuvo. También señaló que, con el avance de la práctica, la apariencia pierde protagonismo frente a las sensaciones del cuerpo
“Lo último que te preocupa es tu apariencia. Lo que realmente te preocupa es cómo te sientes”, expresó
Una clase multitudinaria en Chicago
La actriz llevó su propuesta al segundo festival anual de ejercicio Move at the Shed, realizado el 13 de septiembre en el Salt Shed. Allí dirigió una clase sobre colchonetas ante casi 250 participantes
Natalie Dowdell, de 38 años y vecina de Ravenswood, definió la actividad como una combinación entre la personalidad de Palmer y una clase de ejercicio. “Es como una amiga de toda la vida”, comentó
Jennifer Hill, instructora de pilates de 62 años, asistió para observar la secuencia y el modo en que Palmer adaptó los ejercicios a un grupo numeroso con distintas necesidades
El bienestar como respuesta al agotamiento
La creación de Practice by Palmer también está vinculada con el proceso personal de la artista. Palmer comenzó a trabajar a los 11 años y contó que durante parte de su carrera vivió en un estado constante de supervivencia
Su trayectoria incluye trabajos en Akeelah and the Bee y True Jackson VP, además de papeles protagónicos en películas como One of Them Days. Sus padres, que se conocieron en el ambiente teatral de Chicago, apoyaron sus aspiraciones
Sin embargo, Palmer explicó que desde pequeña sintió la necesidad de contribuir al sostén familiar. “Gran parte de lo que hacía era ayudar a mi familia. Estábamos saliendo de la pobreza. La escasez da mucho miedo”, recordó
La ganadora del Emmy describió esa etapa como un trauma y señaló que necesitó años para comprender qué impulsaba su ritmo de trabajo
Una comunidad vinculada con su historia
La mayoría de las asistentes a la clase eran mujeres de entre 20 y 39 años que seguían la carrera de Palmer desde hacía años
Keralynn Little, de 29 años y residente de River West, contó que verla en pantalla durante su infancia fue fundamental por la poca presencia de chicas negras en papeles protagónicos. También dijo que el interés actual de Palmer por el ejercicio le genera la sensación de estar creciendo junto a ella
Inés Herrera, de 26 años y vecina de Lincoln Square, destacó que la artista se muestra auténtica y eligió ubicarse en la primera fila por lo que representa
Mary McKeen, responsable de programación alternativa del Salt Shed, resaltó el mensaje de Palmer y su búsqueda de distintas formas de promover el autocuidado