La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (Anmat) prohibió en todo el país la elaboración, el uso, la comercialización, la distribución y la publicidad de todos los lotes del producto Agua lavandina, marca 656 profesional

La medida también alcanza a las plataformas de venta electrónica y permanecerá vigente hasta que el producto obtenga los registros sanitarios correspondientes. La decisión fue formalizada mediante la Disposición 6539/2026, publicada en el Boletín Oficial

El producto no estaba inscripto

La intervención comenzó a partir de una consulta particular que planteó dudas sobre la legitimidad de la lavandina. Tras analizar el caso, el Servicio de Domisanitarios determinó que el producto no figuraba inscripto ante la Anmat

Además, el organismo no pudo identificar un establecimiento habilitado que estuviera a cargo de su elaboración. También intentó contactar por correo postal a la firma que aparecía como responsable en el domicilio publicado en las redes sociales del producto, pero no recibió respuesta

También se investigan los canales de promoción

La Anmat informó que derivó los enlaces vinculados con la comercialización, la publicidad y la promoción del producto al programa encargado de monitorear y fiscalizar ese tipo de contenidos

Según la evaluación oficial, la prohibición se justifica porque no existen registros que permitan comprobar el origen legítimo de la lavandina ni controlar su elaboración conforme a la normativa vigente

Antecedentes con otros productos

En los últimos días, el organismo había adoptado una medida similar sobre distintos productos de limpieza, cosméticos y equipos destinados a tratamientos estéticos que se ofrecían sin autorización sanitaria o con una procedencia que no pudo ser acreditada

Entre los artículos alcanzados entonces también había varias lavandinas y limpiadores detectados durante otra investigación iniciada por una consulta al Servicio de Domisanitarios. El área técnica comprobó que no estaban registrados y que sus fabricantes no contaban con establecimientos habilitados

En algunos casos, las etiquetas incluían números de expedientes y registros inexistentes, además de domicilios que no pudieron ser verificados