En las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, la carne vacuna pasó a ocupar un lugar inesperado en la campaña. Republicanos y demócratas discuten los precios, la producción ganadera y hasta los hábitos alimentarios de sus rivales
En Mississippi, el candidato demócrata al Senado Scott Colom difundió un video en el que cuestionó a la senadora republicana Cindy Hyde-Smith por afirmar que los consumidores tienen muchas proteínas para elegir si el precio de la carne les resulta demasiado alto. La respuesta del anuncio muestra a un hombre frente a una parrilla que prefiere cambiar de senador antes que elegir otra proteína
El caso es poco habitual porque un demócrata utiliza el precio de la carne para atacar a una republicana. En otros estados, los republicanos intentan asociar a candidatos demócratas con el veganismo, el vegetarianismo o la oposición a la producción cárnica
La disputa por la identidad en Texas y Colorado
En Texas, los republicanos recuperaron una antigua entrevista del candidato demócrata al Senado James Talarico, en la que había dicho que su campaña para la legislatura estatal adoptaría una alimentación vegana. Desde entonces, Talarico ha comido barbacoa públicamente para responder a las críticas sobre si sus elecciones alimentarias representan o no a Texas
En Colorado, el candidato demócrata a la Cámara de Representantes Manny Rutinel es cuestionado por su activismo contra la producción de carne y las granjas industriales. En 2021 fundó Climate Refarm, una organización que promovía reducir el consumo de carne y apoyaba iniciativas para aumentar los impuestos a la carne y los lácteos
Rutinel también respaldó en 2024 una medida para prohibir un matadero de corderos en Denver, que finalmente no prosperó. Ahora compite contra el representante republicano Gabe Evans en el octavo distrito de Colorado, una zona con ranchos, tambos y plantas procesadoras de carne, además de instalaciones vinculadas a la empresa JBS Swift
Durante la campaña, Rutinel ha comido tacos de carne públicamente. El candidato sostuvo que a los habitantes de Colorado les importa más el precio de la comida que lo que él tiene en el plato. Evans respondió que el debate no se limita a las preferencias personales, sino al posible uso del poder del Estado para imponerlas
Otros frentes electorales
Los republicanos también criticaron a Lindsay James, candidata demócrata en el segundo distrito de Iowa, por haber apoyado en 2020 la idea de un mayo sin carne. En Arizona, atacaron al candidato demócrata Amish Shah por su vegetarianismo y su activismo en favor de los animales
En Iowa, la candidata republicana al Senado Ashley Hinson cuestionó al legislador estatal Josh Turek por oponerse a una iniciativa que buscaba impedir la venta de carne producida en laboratorio. Hinson sostuvo que su rival prefería ese tipo de producto antes que la carne de las granjas familiares
El precio como argumento económico
Los demócratas también utilizan la carne en sus mensajes, aunque principalmente como ejemplo del aumento del costo de vida durante la presidencia de Donald Trump
El gobierno estadounidense intentó contener los precios mediante la apertura del mercado a importaciones de carne vacuna, especialmente desde la Argentina. La medida generó malestar entre productores estadounidenses, mientras el valor de la carne siguió elevado
Según la Oficina de Estadísticas Laborales, el precio promedio de una libra de carne picada llegó a 6,79 dólares el último mes, frente a los 5,55 dólares de enero de 2025, cuando Trump regresó a la Casa Blanca
Hyde-Smith, ganadera y excomisionada de Agricultura de Mississippi, se refería a esa presión sobre los consumidores cuando habló de las alternativas a la carne. Desde su campaña respondieron que la responsabilidad por los precios corresponde a las políticas de la etapa de Joe Biden y al aumento de la inflación