Dormir con una iluminación excesiva podría tener consecuencias sobre la salud cardiovascular. Un estudio publicado el 9 de septiembre de 2026 relacionó la luz nocturna con alteraciones en la estructura y el funcionamiento del corazón

Los investigadores analizaron durante entre ocho y diez años a 11.071 participantes del UK Biobank. Compararon a quienes estuvieron expuestos a más de 3 lux durante la noche con aquellos que durmieron en condiciones de oscuridad casi total

Qué cambios se observaron en el corazón

La exposición a niveles superiores de 3 lux, una medida de iluminación equivalente a la de una habitación muy tenue, se asoció con modificaciones cardíacas medibles

  • La pared del ventrículo izquierdo presentó un engrosamiento medio del 1,5%, lo que reduce el espacio interno de la cavidad.
  • La contracción del miocardio disminuyó un 1,9%, una señal temprana de pérdida de flexibilidad del músculo cardíaco.
  • También se detectaron alteraciones en el ventrículo derecho y la aurícula izquierda.

Según los autores, estos cambios podrían reducir la eficiencia de los latidos y aumentar el riesgo de insuficiencia cardíaca. El trabajo se presentó como el primero en evaluar de manera directa cómo la iluminación nocturna modifica la estructura y la función contráctil del corazón

El riesgo cardiovascular durante los años siguientes

El grupo que durmió con mayor exposición a la luz registró más eventos cardiovasculares graves que quienes estuvieron en mayor oscuridad

  • 33% más de riesgo de accidente cerebrovascular.
  • 29% más de riesgo de insuficiencia cardíaca.
  • 26% más de riesgo de muerte por causas cardiovasculares.
  • 24% más de riesgo de infarto.

Los investigadores señalaron que la menor duración del sueño explicó estadísticamente entre el 24% y el 49% de algunas asociaciones. Además, la luz nocturna puede alterar el sistema circadiano, que regula los ciclos diarios de la presión arterial, la liberación de hormonas y la inflamación

Medidas para reducir la iluminación del dormitorio

El estudio plantea que la oscuridad debería considerarse un factor esencial para el cuidado cardiovascular. Para disminuir la exposición durante el descanso, recomienda

  • Usar cortinas opacas para bloquear la luz exterior.
  • Elegir luces nocturnas de tonos cálidos.
  • Cubrir los indicadores LED de electrodomésticos y dispositivos electrónicos.

Los autores también propusieron que las ciudades utilicen alumbrado público apantallado o dirigido, atenuadores automáticos y luminarias activadas por movimiento, con el objetivo de evitar que la luz artificial ingrese en las viviendas