Diego Sebastián “N”, señalado por las autoridades como el autor material del asesinato de Jonathan Meléndez, tecladista de Camilo Séptimo, y de otras tres personas, construyó en México una trayectoria marcada por empresas de distintos giros, amparos, demandas bancarias y procesos judiciales que no derivaron en prisión durante años

El caso terminó de explotar el 1 de septiembre de 2026, cuando, de acuerdo con la investigación, atacó a una familia dentro de un departamento en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. Horas más tarde fue localizado junto con un presunto cómplice

De Buenos Aires a la naturalización mexicana

Nacido el 26 de marzo de 1975 en Buenos Aires, Argentina, dejó pocos rastros en su país de origen. En 2001 obtuvo la carta de naturalización que lo reconoció como mexicano nacido en el extranjero

Ese mismo año comenzó su etapa empresarial en México con Ferlini, Rosen y Asociados, dedicada a la compra, venta e importación de materiales impresos, grabaciones y equipos médicos. Después la sociedad cambió su nombre a Comarketing Farmacéutico

En paralelo operó Shark BTL, una agencia de marketing con sede en Polanco, donde se presentó como director general

La expansión de sus negocios

En 2008 fundó Medical Branding de México, enfocada en consultoría, publicidad y congresos científicos. Más adelante diversificó sus actividades hacia otros sectores

A finales de 2012 creó CAFADE, dedicada a la comercialización e instalación de cajeros automáticos. En 2013 impulsó Huerto Capital, con proyectos de huertos en azoteas y jardines verticales, y registró marcas vinculadas con telecomunicaciones y servicios urbanos

En 2018 constituyó Fifty Fifty Total Production, una empresa orientada a la producción audiovisual, la publicidad y la renta de equipo para eventos, junto con Paola Mandri Figueroa

Litigios, amparos y deudas

Su historial legal incluye al menos cinco procesos judiciales y varios amparos promovidos entre 2017 y 2026. También enfrentó al menos cuatro juicios ejecutivos mercantiles por parte de bancos en 2019

En 2011 intentó registrar la marca Shark BTL ante el IMPI, pero la solicitud fue rechazada. En 2017 su empresa quedó fuera de una licitación pública de Fonatur por no alcanzar el puntaje mínimo requerido

En diciembre de 2025 un juez ordenó su detención jurídica por un delito no especificado en agravio de dos personas, aunque después hubo una resolución de no vinculación a proceso

El negocio que lo unió a Jonathan Meléndez

Desde 2020, Diego Sebastián “N” operaba un negocio de renta de casas vacacionales que primero funcionó bajo el nombre +Relax y luego como Nomad Property Management. La actividad se desarrolló en destinos como Valle de Bravo, Tepoztlán, Acapulco y Cuernavaca

En Valle de Bravo, él y Jonathan Meléndez llegaron a administrar 32 propiedades ofertadas entre 7,000 y 50,000 pesos por noche. Ese negocio nunca quedó formalizado en ninguna de sus empresas registradas

Meses antes del crimen comenzaron a circular denuncias públicas por presuntos fraudes vinculados con rentas vacacionales. Los señalamientos alcanzaron montos que iban desde 400,000 hasta 2,000,000 de pesos, según distintos testimonios difundidos en redes y medios

La noche del ataque

La investigación sostiene que el ataque fue planeado. Diego Sebastián “N” habría pedido cinta adhesiva industrial, guantes negros y cinchos de plástico para someter a las víctimas

El 1 de septiembre, a las 17:24 horas, cámaras del edificio lo captaron entrando al departamento con gorra, lentes oscuros y mochila. Según los reportes, Ana Paula, esposa del músico, le abrió la puerta porque Jonathan Meléndez aún no llegaba

Dentro del inmueble, habría usado una pistola calibre 9 milímetros con silenciador. Posteriormente, las víctimas fueron asesinadas, incluida una niñera. El hijo mayor de la pareja, de seis años, sobrevivió tras ocultarse durante más de tres horas

Luego del ataque, presuntamente cambió las placas de su vehículo para intentar evadir a las autoridades. Sin embargo, el seguimiento de cámaras permitió reconstruir su ruta de escape. Gerardo “N” fue detenido en Tecámac y, después, Diego Sebastián “N” fue localizado sobre la carretera México-Toluca, en La Marquesa, Ocoyoacac

Ambos quedaron a disposición de la Fiscalía de Asuntos Especiales del Estado de México y se espera que en las próximas horas avance su situación jurídica