ROMA.- La intervención quirúrgica de León XIV reabrió una pregunta: quién gobierna el Vaticano mientras el Papa permanece bajo anestesia o internado. La respuesta institucional es que nadie lo reemplaza
El Vaticano funciona como una monarquía absoluta. El pontífice es su máxima autoridad y no existe la figura de un vicepresidente, un regente o un sustituto temporal
La Curia continúa sus tareas
Durante la internación, prevista en este caso por siete días, los organismos de la Curia Romana siguen trabajando en nombre del Papa y bajo su autoridad. La normativa que reorganizó esa estructura establece que los dicasterios cumplen sus funciones por delegación pontificia
Las decisiones de mayor relevancia deben contar con la aprobación de León XIV. Si fuera necesario, el Papa podría adoptarlas desde su habitación del hospital, como ya ocurrió con otros pontífices
Cuándo se declara la sede vacante
La sede vacante solo se produce cuando un Papa muere o renuncia. En ese escenario, el Colegio Cardenalicio queda a cargo de la gestión de los asuntos ordinarios hasta la celebración del cónclave. Así ocurrió tras la renuncia de Benedicto XVI, en 2013
El Derecho Canónico contempla además la posibilidad de una sede completamente impedida, una situación diferente de una hospitalización. Para ese supuesto, Pablo VI y Francisco dejaron cartas de renuncia anticipada bajo custodia del Secretario de Estado, destinadas a utilizarse si una enfermedad grave les impedía decidir con plena libertad y conciencia
Antecedentes de renuncias preventivas
Pío XII también firmó un documento de ese tipo, aunque por razones políticas. Ante un plan de Hitler para detenerlo durante la ocupación nazi, preparó a fines de 1943 una renuncia que debía permitir que el prisionero fuera Eugenio Pacelli, su nombre civil, y no el Papa
Por tratarse de una práctica considerada habitual, especialistas en asuntos vaticanos estiman que León XIV probablemente también dejó firmado un documento similar como medida preventiva