Las empresas en Panamá están recortando o eliminando seguros colectivos de salud para sus trabajadores, al tiempo que las aseguradoras enfrentan mayores costos en automóviles por la escasez de piezas y los tiempos prolongados de reparación

Menos cobertura grupal en salud

El presidente de la Asociación Panameña de Aseguradores, Ian Van Gorder, señaló que las personas aseguradas en salud bajaron de 417,000 en diciembre de 2025 a 415,000 en junio de 2026

La caída se concentró sobre todo en las pólizas colectivas que las empresas ofrecen como parte del paquete laboral. En paralelo, los seguros individuales han mostrado un comportamiento más estable e incluso con crecimiento en algunos segmentos

Van Gorder explicó que las compañías afrontan una doble carga por empleado: la cuota obligatoria a la Caja de Seguro Social y, además, una póliza privada que puede costar entre $60 y $90 mensuales. Según dijo, la aportación patronal al sistema público puede rondar los $120 al mes por trabajador, dependiendo del salario

Ese peso en los costos ha llevado a algunas empresas a reducir beneficios, limitar coberturas o suprimir el seguro colectivo. En ciertos productos, tratamientos de alto costo como cáncer o enfermedades renales solo se cubren durante una etapa inicial, antes de que el paciente sea remitido al Instituto Oncológico Nacional o a la Caja de Seguro Social

Más presión en el seguro de autos

El otro frente complicado está en los seguros de automóviles. Aunque las primas crecieron, el ramo sigue con dificultades para generar utilidades porque el índice combinado se mantiene cerca de 103% o 104%, lo que implica que por cada $100 recibidos se gastan más de $100 en siniestros, administración y reclamos

Uno de los factores principales es la falta de inventario de repuestos. Durante la pandemia, agencias y casas de piezas adoptaron un modelo de existencias reducidas y pedidos bajo demanda. Eso bajó sus costos, pero trasladó la espera a talleres, clientes y aseguradoras

APADEA estima que una pieza no disponible puede tardar en promedio seis semanas en llegar al país. En algunos casos demora pocos días; en otros, varios meses, según la marca, el origen y la disponibilidad del fabricante

El problema se agrava con la llegada de nuevas marcas, especialmente algunas de origen chino, y con un parque vehicular más diverso. Antes, unas pocas marcas concentraban buena parte del mercado y permitían sostener inventarios más amplios. Hoy, con cuotas más pequeñas por fabricante, almacenar piezas se vuelve menos rentable

El resultado son reparaciones más largas, vehículos detenidos por más tiempo y mayores costos asociados a los reclamos. También se resiente la experiencia del asegurado, que puede atribuir el retraso a la aseguradora cuando el cuello de botella está en la agencia, el distribuidor o el proveedor internacional

El mercado sigue en expansión

Pese a esas tensiones, el mercado asegurador mantuvo resultados positivos. Las primas totales suscritas sumaron $1,086 millones en el primer semestre de 2026, frente a $1,029.8 millones en igual período de 2025, un avance de 5.5%

Las compañías afiliadas a APADEA concentraron el 96.5% del total, equivalente a $1,048 millones. Los seguros de personas representaron 51.7% del mercado, con $562 millones, y los ramos generales, 48.3%, con $524.4 millones

Dentro de ese desempeño, los seguros de personas crecieron 7.5% interanual, impulsados por salud, vida colectiva y vida individual. En automóviles, las primas alcanzaron $183.7 millones y los siniestros $128.5 millones, para una siniestralidad de 70%

En salud, las primas fueron de $295.8 millones y los siniestros de $192.6 millones, con una relación de 65.1%. La siniestralidad total del mercado se ubicó en 44.6%, dentro de niveles técnicos sostenibles

Aun así, Van Gorder indicó que la siniestralidad incurrida sigue cerca de 54% o 55%, por encima del 45% previo a la pandemia. Las aseguradoras han respondido con negociaciones con hospitales, médicos y farmacias, sobre todo por el aumento en medicamentos

La asociación también destacó que el sector mantiene una posición patrimonial sólida, con inversiones que rinden entre 4% y 5%. Para el cierre de 2026, proyecta un crecimiento cercano al 6% en primas, aunque el desafío será preservar la rentabilidad sin trasladar más costos a los asegurados