Panamá formalizó con la FAO el Marco de Programa por País (MPP) 2026-2030, un acuerdo que ordenará la cooperación técnica durante los próximos cinco años con foco en la transformación de los sistemas agroalimentarios

La hoja de ruta apunta a fortalecer la seguridad alimentaria, reducir el hambre y promover un desarrollo rural más inclusivo y adaptable al clima, con prioridad para la agricultura familiar, la pesca y la acuicultura sostenibles, la innovación y el acceso a dietas saludables

Cooperación con metas productivas y sociales

El instrumento traduce las prioridades nacionales en programas, proyectos, inversiones y alianzas, articulando el trabajo de la FAO con el Estado panameño, el sistema de Naciones Unidas y actores territoriales

También contempla la gestión responsable de los recursos naturales, la sanidad agropecuaria y el impulso de oportunidades para productores, pescadores, comunidades rurales, mujeres, jóvenes y pueblos indígenas

Una agenda alineada con planes nacionales

El canciller Javier Martínez-Acha destacó que el acuerdo renueva una relación de cooperación de largo plazo y busca acelerar la transformación de los sistemas agroalimentarios del país

El nuevo marco se enlaza con el esquema de cooperación de Naciones Unidas para Panamá 2026-2030, el Plan Estratégico de Gobierno 2025-2029 y el plan Panamá 2030, en sintonía con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible

Avances y desafíos en seguridad alimentaria

La FAO resaltó los progresos de Panamá en esta materia y señaló que la prevalencia de la subalimentación bajó de 23,3% en 2000-2002 a 4,7% en 2023-2025

Aun así, advirtió que el reto ahora es garantizar el acceso diario a alimentos suficientes, inocuos, diversos y nutritivos, además de fortalecer los vínculos entre campo y ciudad, productores y consumidores, y los distintos sectores vinculados al desarrollo del país