En un centro de entrenamiento de Palermo, la instructora Melani Giommetti explicó uno de los enfoques que hoy gana espacio dentro del pilates: el trabajo con cadenas miofasciales. La propuesta, según detalló, apunta a entender el cuerpo como un sistema integrado y no como una suma de músculos separados

Una mirada integral del movimiento

Giommetti sostuvo que en su instituto desarrollan una investigación propia y promueven el método desde esa lógica. También destacó el uso del reformer, la cama que asiste el movimiento pero al mismo tiempo lo intensifica para que la práctica no se limite a un esfuerzo pasivo

Sobre ese punto, remarcó que la superficie de trabajo no reduce la exigencia. Aseguró que en pilates se trabaja con el propio peso corporal y con pesas, lo que vuelve la sesión más completa de lo que suele suponerse

Dos prejuicios frecuentes

La instructora también desarmó dos ideas instaladas sobre esta disciplina. La primera, que entrenar en una cama implica menor esfuerzo. La segunda, que se trata de una actividad pensada sólo para mujeres

Según explicó, cada vez más hombres se acercan a practicar porque el pilates mejora el rendimiento y complementa otras disciplinas deportivas

Ropa simple y un costo accesible

Para entrenar, recomendó usar ropa cómoda, preferentemente pantalón corto y descalzos. En cuanto al precio, señaló que cuatro clases rondan los $80.000 y que, a su criterio, la experiencia lo justifica

La idea original de Joseph Pilates

El creador del método fue un entrenador físico nacido en Alemania a fines del siglo XIX. Desde joven combinó intereses como la gimnasia, el boxeo y el yoga, y después de la Primera Guerra Mundial terminó de dar forma a su sistema mientras trabajaba con personas lesionadas

Más tarde se instaló en Nueva York junto a su esposa, Clara, y allí abrió un estudio que atrajo a bailarines, atletas y artistas. Su propuesta, primero llamada Contrología, buscaba unir mente y cuerpo con movimientos precisos, respiración y control postural

Con el tiempo, aquel método quedó simplemente como pilates y se transformó en una de las prácticas físicas más extendidas del mundo