La Policía Metropolitana de Bogotá puso en marcha el Plan 90, una estrategia de choque con la que busca desarticular 24 estructuras criminales en un plazo de tres meses
El objetivo es concentrar la presión operativa sobre los delitos que más afectan a la capital, entre ellos homicidios, extorsiones, secuestros y distintas formas de hurto
Delitos priorizados por la ofensiva
El comandante de la Policía de Bogotá, general Giovanni Cristancho, explicó que el plan se enfocará en bandas vinculadas con tráfico de estupefacientes, hurto y homicidio, especialmente en zonas donde la actividad criminal ha aumentado
La estrategia también pondrá la lupa sobre el robo de bicicletas, el hurto a personas y el robo de vehículos. Aunque la policía reconoce un aumento en el hurto de bicicletas, también insiste en mantener la presión sobre los demás delitos para evitar que vuelvan a crecer
Entre las prioridades también están el hurto de celulares y otras modalidades que afectan de manera directa la vida cotidiana de los ciudadanos
Refuerzo policial y seguimiento
El plan tomó fuerza después de una reunión entre el alcalde Carlos Fernando Galán y el nuevo director de la Policía, general Alejandro Barrera. En ese encuentro se habló de reforzar las capacidades de la Policía Judicial para avanzar contra la delincuencia organizada
Galán señaló que, además de los golpes a las grandes bandas, la atención debe centrarse en los grupos que cometen delitos de alto impacto diario, como el fleteo, el hurto de carros y el robo de celulares
Los operativos se desplegarán durante 90 días y tendrán revisiones periódicas para ajustar la táctica según los resultados y el comportamiento del delito en la ciudad
Con este plan, las autoridades buscan debilitar las estructuras criminales más activas y recuperar la percepción de seguridad entre los habitantes de Bogotá