A más de diez años de la separación de Wanda Nara y Maxi López, y del inicio del vínculo de la conductora con Mauro Icardi, el exfutbolista volvió sobre aquella etapa y señaló que lo que más lo marcó no fue solo la ruptura, sino la traición de alguien de su entorno cercano. Lo dijo durante su paso por PH, Podemos hablar, donde recordó su relación con Icardi antes de que comenzara la historia con Wanda

La herida que dejó el círculo íntimo

López explicó que en ese momento había ayudado a Icardi como lo hacía con otros compañeros que llegaban a Italia, cuando ambos compartían plantel en la Sampdoria. Según contó, el problema para él fue que la situación se cruzó con un ámbito mucho más sensible: el de sus hijos

El exdelantero remarcó que, para él, una cosa es el fin de una pareja y otra muy distinta es involucrar a los chicos. También recordó que había hablado de ese límite con Wanda y sostuvo que un adulto puede equivocarse como pareja, pero no como padre

El costo en la relación con sus hijos

Durante la entrevista, López admitió que atravesó años muy difíciles con Valentino, Constantino y Benedicto. Dijo que pasó casi una década viéndolos solo de vez en cuando y que esa distancia fue una de las consecuencias más duras de toda la pelea

Con el tiempo, según relató, la relación entre él y Wanda se acomodó en torno a la crianza. Hoy asegura que trabajan juntos por el bienestar de sus hijos y que lograron dejar atrás buena parte del enfrentamiento

Su mirada sobre el presente de Wanda e Icardi

El exfutbolista también habló del conflicto actual entre Wanda e Icardi, padres de Francesca e Isabella. Contó que le dijo a su exesposa que no estaba bien poner en riesgo el vínculo de las niñas con su padre, una postura que aseguró haber sostenido siempre: los problemas de los adultos no deberían arrastrar a los hijos

Por último, explicó que eligió callar durante los momentos más tensos para no sumar ruido a una situación que ya consideraba inmanejable. Dijo que su prioridad era no dejarles a sus hijos un reproche pendiente en el futuro y que, para sostenerlos a ellos, tuvo que hacerse fuerte en silencio