Jones tenía 23 años cuando comenzó a sufrir fuertes migrañas. Poco después de conocer a su pareja, buscó atención médica y fue sometida a una biopsia cerebral. Según la abogada Fiona Tinsley, el profesor Ian Brown le diagnosticó un glioblastoma de grado cuatro antes de que se conocieran los resultados
El diagnóstico la llevó a recibir temozolomida, un fármaco de quimioterapia, durante más de una década. Jones relató que le dijeron que debía tomarlo durante el resto de su vida, aunque las directrices recomiendan seis ciclos en un período de seis meses
Una década marcada por los efectos del tratamiento
Durante esos años sufrió náuseas, dolores de estómago, úlceras bucales y fatiga diaria. También evitaba reuniones familiares y actividades sociales por el temor a contraer infecciones
Su permiso de conducir fue retirado inicialmente y luego quedó restringido. La enfermedad y el tratamiento también afectaron sus planes laborales, su vida cotidiana y sus posibilidades de formar una familia. Con el tiempo, tuvo dos hijos
Jones contó que en 2024 recibió una llamada en la que le informaron que la quimioterapia sería suspendida, sin ofrecerle una explicación clara ni identificar a un nuevo oncólogo
El diagnóstico que cambió la historia
En mayo de 2025, un análisis independiente realizado por neurocirujanos y radiólogos concluyó que nunca había tenido un tumor cerebral. El cuadro correspondía a una desmielinización tumefactiva, una inflamación que suele tratarse con esteroides administrados por neurólogos
“Nunca tuve un tumor cerebral. Me diagnosticaron erróneamente y he pasado por todo este tratamiento durante la mayor parte de mi vida adulta, sin motivo alguno”, expresó Jones
Más de 40 pacientes iniciaron acciones legales contra la Fundación de los Hospitales Universitarios de Coventry y Warwickshire, a la que acusan de haber indicado tratamientos oncológicos prolongados o innecesarios
Una revisión detectó fallas de control
Las conclusiones preliminares de una revisión del Real Colegio de Médicos del Reino Unido señalaron que algunos pacientes recibieron temozolomida durante períodos de entre 10 y 15 años, con poca o ninguna evidencia de beneficio
El análisis examinó 20 casos y consideró que 15 fueron insatisfactorios en términos generales. También encontró escasas pruebas de que se hubieran comprendido y documentado adecuadamente los riesgos del medicamento
El informe mencionó una insuficiente revisión clínica y poca colaboración entre los integrantes de los equipos médicos. Además, cuestionó que los servicios de farmacia oncológica no hubieran interrogado la continuidad de tratamientos orales tan prolongados
Una paciente relacionó el medicamento con su infertilidad y otra desarrolló leucemia después de 100 ciclos que consideró innecesarios. Esas consecuencias forman parte de los reclamos presentados por los pacientes
El hospital anunció nuevas medidas
La institución declaró que no comentaría casos individuales, pero afirmó que todos los pacientes afectados fueron evaluados por especialistas y recibieron planes de atención adecuados
También informó que implementó una supervisión más rigurosa de la prescripción y el uso de temozolomida. Además, inició una revisión independiente de sus procesos para informar inquietudes internas
El organismo gestor indicó que analizará el informe completo cuando sea publicado y que tomará las medidas correspondientes según sus conclusiones