Seis pingüinos fueron devueltos al mar este viernes en la costa de San Clemente del Tuyú, luego de un proceso de rehabilitación por lesiones vinculadas con redes de pesca y contaminación por petróleo

Los animales habían sido rescatados en distintas playas durante los últimos dos meses. El grupo estuvo integrado por cuatro pingüinos magallánicos hallados entre fines de junio y mediados de julio en zonas de la costa local, y dos pingüinos saltarines encontrados en Mar de Ajó y en el área de Faro Querandí

La respuesta rápida de los pescadores

En el caso de los magallánicos, el ingreso al centro de rescate se produjo tras quedar atrapados en mallas de pesca artesanal. Los saltarines, en tanto, llegaron con restos de petróleo adheridos al plumaje y con signos de desnutrición y deshidratación

Según explicó el biólogo Sergio Rodríguez Heredia, responsable del Centro de Rescate, la intervención de los pescadores fue clave para que los animales recibieran atención a tiempo. Los alertaron apenas los vieron heridos y eso permitió que llegaran en condiciones relativamente buenas, aunque con heridas superficiales provocadas por las redes

Cómo se recupera un pingüino afectado por petróleo

Cuando un pingüino entra en contacto con hidrocarburos, la mancha daña la barrera térmica de sus plumas y además puede intoxicarlo cuando intenta limpiarse con el pico. Antes del lavado, los técnicos debieron estabilizar la temperatura corporal de las aves, hidratarlas y mantenerlas aisladas

Después de retirar el petróleo, los ejemplares pasaron a piletas exteriores para ejercitarse y recomponer la impermeabilidad de su plumaje, redistribuyendo con el pico el aceite natural que produce la glándula uropígea. Como son especies gregarias, el regreso al mar exige que se forme una bandada adecuada

En abril, otros 15 pingüinos habían sido liberados tras atravesar un proceso similar

Especies vulnerables y señales de alerta

Los pingüinos de Magallanes habitan el litoral sudamericano desde la Patagonia hasta Tierra del Fuego y pueden recorrer hasta 5000 kilómetros en sus migraciones, en busca de cardúmenes de anchoíta. El pingüino saltarín occidental, reconocible por sus cejas amarillas y ojos rojos, vive sobre todo en alta mar y su aparición en las costas bonaerenses es inusual

Ambas especies están clasificadas en estado de peligro por el impacto del cambio climático, la sobrepesca y la contaminación marina. Desde el organismo ambiental se indicó que ver un pingüino solo y aislado en la playa es una señal de alerta médica, no un comportamiento normal

Fuera del agua, estas aves pueden sufrir hipotermia, desnutrición o lesiones. Por eso, ante una situación así, se recomienda mantener distancia, no alimentarlas ni forzarlas a volver al mar, alejar a las mascotas y avisar de inmediato a los equipos de rescate animal