Tarik Skubal empezó en desventaja, pero terminó imponiéndose. Tras un primer inning complicado que dejó a los Dodgers 3-0 abajo, el zurdo ajustó su trabajo y guió a su equipo a una victoria por 4-3 sobre los Pittsburgh Pirates el sábado por la noche

El ganador de dos premios Cy Young sumó 11 ponches, uno menos que su mejor registro de la temporada, y consiguió así su primer triunfo desde que se sumó a la franquicia angelina

De la zozobra al control

Skubal, que llegó en un cambio de alto impacto desde los Detroit Tigers a comienzos de mes, había comenzado con dos derrotas y una efectividad de 3,18 en sus primeras tres salidas con su nuevo equipo

Ante los Pirates, permitió tres hits consecutivos que derivaron en tres carreras, pero después encontró ritmo y retiró a 20 de los últimos 23 bateadores que enfrentó. Cerró su labor con cinco hits admitidos y una base por bolas

La recta volvió a mandar

En sus dos últimas entradas todavía mostró potencia. Llegó a 99 mph para inducir un elevado de Jared Triolo y superó las 100 mph al definir por ponche a Jake Mangum

“No voy a ser perfecto, pero sin dudas tengo que mejorar en la primera entrada”, admitió. “Fuera de eso, creo que mi ejecución fue buena. Lo que sale de mi mano está tan bien como nunca”

Un cuerpo técnico que observa y aprende

El lanzador contó que viene siguiendo los planes de trabajo y las sesiones de bullpen de sus compañeros de rotación, entre ellos Blake Snell y Yoshinobu Yamamoto. También observó una sesión en vivo de Shohei Ohtani antes del partido

“Tenemos un montón de brazos muy buenos, mucho talento, y se trata de salir y jugar béisbol, ejecutar”, señaló. “Cuando hacemos eso, somos el mejor equipo de la liga”