La Argentina mantiene una de las tasas de escolarización adolescente más altas de América Latina, pero ese avance no se traduce en aprendizajes equivalentes

Solo 19 de cada 100 adolescentes de 15 años asisten a la escuela, cursan el año correspondiente a su edad y alcanzan simultáneamente los conocimientos mínimos en Lectura y Matemática

El resultado ubica al país en el séptimo lugar entre nueve naciones analizadas y representa su peor registro desde 2009, cuando el indicador alcanzaba al 26%

La diferencia entre asistir y aprender

El 97% de los adolescentes argentinos de entre 15 y 16 años asiste a clases. Esa proporción coloca al país segundo en la región, detrás de Chile, que llega al 99%

Sin embargo, cuando se incorporan el avance escolar y los aprendizajes, la Argentina desciende cinco posiciones. El índice considera tres condiciones: asistir a la escuela, cursar el año esperado para la edad y alcanzar al menos el nivel 2 en Lectura y Matemática

Uruguay encabeza la clasificación, con 35 de cada 100 adolescentes en esa situación, seguido por Chile, con 34; Brasil, con 25; Perú, con 23; y México y Colombia, con 20 cada uno. Ecuador registra 14 y Paraguay, 7

Un deterioro sostenido

El indicador argentino pasó del 26% en 2009 al 23% en 2012 y 2018, descendió al 22% en 2022 y llegó al 19% en 2025. La serie no incluye el resultado de 2015 por problemas de muestreo

En el mismo período, la asistencia escolar aumentó del 90% al 97%. En cambio, entre los estudiantes evaluados, la proporción que alcanzó el nivel mínimo en ambas materias cayó del 47% al 25%

También volvió a crecer la sobreedad, que refiere a quienes cursan un año inferior al esperado para su edad. Después de bajar del 38% en 2009 al 16% en 2022, alcanzó el 21% en 2025. Aproximadamente uno de cada cinco estudiantes de 15 años cursa con retraso escolar

Diferencias dentro de la región

La sobreedad es del 10% en México, del 15% en Brasil y del 16% en Ecuador. Colombia presenta el registro más alto, con un 37%

La comparación también muestra que la riqueza no explica por sí sola los resultados. La Argentina tiene el tercer producto bruto interno per cápita más alto de la muestra, con 32.586 dólares ajustados por paridad de poder adquisitivo, pero obtiene desempeños inferiores a Brasil y Perú, cuyos ingresos por habitante son menores

Las trayectorias recientes fueron diferentes. Chile pasó del primer puesto que ocupaba desde 2009 al segundo, mientras Uruguay lideró el índice. Brasil subió del 16% registrado en 2015 al 25% en 2025. Perú, en cambio, bajó al 23% después de alcanzar el 30% en 2018

Los datos plantean el desafío de combinar una cobertura amplia con aprendizajes adecuados y trayectorias escolares acordes con la edad