La postura de los hombros influye en la alineación de la espalda. Según la entrenadora española Marta Vicuña, mantenerlos adelantados durante mucho tiempo puede reducir la movilidad y favorecer una posición encorvada

Vicuña también sostiene que la postura puede estar relacionada con la seguridad personal y la percepción del propio cuerpo. Por eso, recomienda trabajar los movimientos de manera progresiva, sin forzar las articulaciones

Rotaciones con los brazos extendidos

Para comenzar, hay que colocar los brazos extendidos en posición horizontal y apoyar la punta de los dedos en el suelo. Desde allí, se realizan dos rotaciones hacia atrás y dos hacia adelante

La secuencia puede mantenerse entre 30 y 60 segundos. Si aparece dolor con los brazos completamente estirados, se pueden flexionar levemente los codos

Movilización alternada de los hombros

El segundo ejercicio parte de la misma posición, aunque con una ligera flexión de los codos, sin llegar a formar un ángulo de 90 grados

El movimiento consiste en acercar primero un hombro al suelo y luego el otro. Una vez incorporado, debe realizarse de forma fluida y suave

Trabajo de movilidad con los puños apoyados

Para el tercer ejercicio, los brazos deben ubicarse en un ángulo de 90 grados, con los puños apoyados sobre el suelo. Luego, el cuerpo se acerca al piso y vuelve a elevarse mientras los brazos giran hasta quedar completamente apoyados

Esta variante puede resultar incómoda al principio. Si los brazos no logran apoyarse por completo, es señal de que la movilidad de los hombros todavía necesita trabajo gradual. Los resultados no aparecen de inmediato

Completar el movimiento y regresar al centro equivale a una repetición. La recomendación es avanzar poco a poco y detenerse si aparece dolor intenso