Tres funcionarios del Servicio Secreto de Estados Unidos fueron apartados de sus cargos de forma administrativa mientras avanza una investigación interna encabezada por la oficina de estándares profesionales de la agencia

Según informó la propia institución, los tres cumplían funciones ajenas a la aplicación de la ley y están bajo revisión por una posible conducta indebida. Por ahora, no se aclaró cuál fue el motivo concreto de la medida, ya que la investigación recién comenzaba

Una agencia bajo escrutinio

El episodio ocurre en un momento de fuerte atención pública sobre el Servicio Secreto. En los últimos dos años, el presidente Donald Trump fue blanco de al menos tres planes de asesinato, lo que amplificó las críticas sobre los niveles de protección

En abril, la policía informó que un hombre armado logró vulnerar la seguridad del Washington Hilton durante la cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, evento al que asistía Trump

También hubo otras situaciones recientes que expusieron a la agencia. El mes pasado, el Departamento de Justicia citó a periodistas por notas relacionadas con preocupaciones de seguridad en torno al nuevo Air Force One recibido como regalo de Qatar, aunque luego retiró esas citaciones

Más tarde, el propio Trump admitió que había abandonado el Air Force One al salir de Turquía para abordar otra aeronave, luego de que el Servicio Secreto y militares evaluaran que debía viajar en un “avión diferente” por temores de que Irán intentara asesinarlo

Además, el mes pasado se confirmó que un agente asignado al equipo de seguridad del vicepresidente JD Vance también estaba siendo investigado por una presunta filtración de información, en un caso vinculado a un reporte sobre malestar interno por pedidos de viaje de último momento