Un estudiante universitario de 22 años murió baleado por la policía en Pensilvania luego de acercarse por error a una vivienda equivocada, en medio de una respuesta policial por un presunto intento de robo. Su padre aseguró que el joven había pasado la noche celebrando el cumpleaños de un amigo
Una confusión nocturna con desenlace fatal
El hecho ocurrió en Upper Pottsgrove Township, a unos 70 kilómetros al noroeste de Filadelfia. La policía llegó cerca de las 12.30 del domingo tras un llamado al 911 que alertaba sobre una posible irrupción en una casa. Allí encontraron a Glenwood Pysher IV en la parte trasera de la propiedad y, según la fiscalía del condado de Montgomery, terminó muerto por disparos policiales
Su padre, Glen Pysher, dijo que su hijo y sus amigos habían ido antes a varios bares y luego se separaron para dormir en dos casas distintas. En ese trayecto, el joven se habría desorientado en una zona boscosa y habría intentado entrar a la casa incorrecta creyendo que era la de un amigo
La familia habla de un error y pide respuestas
De acuerdo con el relato del padre, el joven intentó abrir la puerta, gritó para que le abrieran y después se sentó en el porche trasero mientras contactaba a sus amigos. Ellos, al advertir que estaba en el lugar equivocado, fueron a buscarlo, pero poco después vieron patrulleros y ambulancias
La familia creyó entonces que el joven sería detenido por ebriedad en la vía pública. Horas después supo que había sido baleado. El padre cuestionó qué tipo de interacción pudo haber ocurrido en tan poco tiempo y dijo que la información oficial es escasa
Investigación en curso y silencio policial
El jefe de la policía local, Al Werner, se negó a divulgar datos, incluidos los nombres de los agentes involucrados, hasta que concluyan las averiguaciones. La oficina del fiscal informó que el caso quedó en manos de la división de detectives del condado de Montgomery
Pysher estaba por comenzar su último año en St. Elizabeth University, en Nueva Jersey, donde planeaba jugar béisbol. Su objetivo era convertirse en profesor de historia de nivel secundario y entrenador después de graduarse
Su padre lo describió como un chico afectuoso, con defectos como cualquier otro, pero siempre dispuesto a ayudar. También contó que excompañeros, entrenadores y conocidos le escribieron para recordar gestos que, según dijo, ayudaron a otros a ordenar su vida
La familia además pidió recuperar el par de zapatos negros favoritos del joven para enterrarlo con ellos. Primero les dijeron que sería posible, pero luego recibieron otra llamada para avisarles que debían revisar esa solicitud