Cuando Julieta conoció a Naomi y Tiziano, no pudo contener las lágrimas. Ellos tenían 8 y 11 años. Ella les explicó que eran lágrimas de felicidad y les preguntó si podía abrazarlos. Los hermanos aceptaron
Naomi le había preparado una libreta de cartón con la palabra “mamá” y un corazón dibujado. Tiziano le mostró sus dibujos y se los regaló. Para Julieta, ese encuentro marcó un punto de inflexión: sintió que ya formaban una familia
Julieta se inscribió en el registro de aspirantes en 2023, después de decidir que quería ser madre. En septiembre de ese año conoció a los hermanos y, a mediados de febrero de 2024, los tres ya vivían juntos. La adopción se concretó durante 2024
Una decisión atravesada por prejuicios
Julieta tiene 52 años, es directora de teatro y profesora de actuación. Vive con sus hijos en Parque Patricios. Aunque desde niña imaginaba la maternidad por adopción, durante años creyó que el proceso podía demorar mucho tiempo
Antes de inscribirse esperó a tener un trabajo estable y una vivienda propia. También aceptó adoptar niños mayores de 6 años, una disponibilidad que pocos postulantes expresan
En Argentina hay 1107 personas o parejas inscriptas y habilitadas para adoptar. El 81% se postula para niños menores de 3 años y solo el 2% para mayores de 10
Naomi y Tiziano habían pasado cuatro años en un hogar y atravesado una vinculación fallida. Julieta sostiene que adoptar niños más grandes implica reconocer su derecho a crecer en una familia, más allá de que ya no sean bebés
Aprender juntos la vida familiar
Uno de los desafíos iniciales fue ayudarlos a incorporar experiencias cotidianas que antes no formaban parte de su rutina: las vacaciones, los cumpleaños, la Navidad y las salidas espontáneas
En sus primeras vacaciones, en Mar del Plata, les costó animarse a ir a la playa y entrar al mar. Después permanecieron seis horas en el agua. Desde entonces, ese lugar se convirtió en su destino favorito
Naomi también empezó a jugar con un bebé de juguete. Julieta interpretó ese cambio como una forma de explorar la maternidad a partir del ejemplo que ahora tenía en su propia casa
Tiziano, en cambio, le habló de la infancia que sentía haber perdido al observar a otros chicos jugar con sus padres. Julieta dice que ambos transitan al mismo tiempo la llegada de la adolescencia y la posibilidad de vivir experiencias familiares que antes no tuvieron
Los rituales que construyen el vínculo
Casi todas las noches, después de cenar, los tres se sientan juntos a mirar una película o una serie. Conversan sobre lo que ven y comparten ese momento antes de dormir
Durante el primer mes de convivencia, Julieta dormía en la habitación de los hermanos. Ellos tenían miedo de despertarse y descubrir que ella ya no estaba
Hoy Naomi y Tiziano la describen como una madre alegre, divertida y siempre disponible. Julieta, por su parte, dice que todavía está aprendiendo qué significa ser madre y que no imagina su vida de otra manera
La organización Adopten Niñes Grandes reúne a familias que adoptaron y promueve el derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir y crecer en familia