En un laboratorio con camas separadas y cables que atraviesan la pared, el sueño se observa, se mide y también se interviene. Desde ese entorno de investigación surgió NeuroAcoustics, una empresa creada por tres especialistas que trabajan sobre una misma idea: usar tecnología para actuar sobre el sueño profundo mientras la persona duerme
Una vincha que escucha el cerebro
El desarrollo combina una vincha con sensores, electroencefalograma en tiempo real e inteligencia artificial. El sistema identifica las ondas lentas del sueño profundo y, cuando detecta el momento adecuado, emite pulsos de sonido para estimularlas
La lógica del dispositivo es simple en su objetivo y compleja en su ejecución: intervenir en el instante exacto. Un estímulo demasiado temprano o demasiado tarde puede perder eficacia. Por eso el algoritmo intenta anticipar la señal cerebral y ajustar la respuesta a cada usuario
Por qué importan las ondas lentas
Las ondas lentas cumplen funciones centrales durante la noche. Participan en la consolidación de la memoria, en la regulación de conexiones sinápticas y en la limpieza cerebral asociada al sistema glinfático, que elimina residuos metabólicos acumulados durante el día
Cuando esa actividad se deteriora, ya sea por patologías o por el paso del tiempo, puede aumentar la acumulación de proteínas como tau y beta-amiloide, vinculadas con enfermedades neurodegenerativas como el Alzheimer
Del laboratorio al producto
La empresa comenzó a desarrollarse a fines de 2022. Antes de llegar al prototipo actual, más de cien voluntarios participaron en estudios de validación en el laboratorio. Luego, el equipo trabajó en automatizar procesos para que el dispositivo pudiera funcionar sin intervención manual durante la noche
El paso pendiente es comercial. El grupo busca financiamiento para avanzar hacia un producto mínimo viable, con todo lo que eso implica en producción, logística y estrategia de mercado
Adultos mayores, el primer mercado
El objetivo inicial está puesto en adultos mayores interesados en cuidar su salud a través de un mejor descanso. El equipo también mira a Estados Unidos, donde ve una población amplia de personas mayores de 60 años y capacidad de adopción tecnológica
Mientras tanto, el conocimiento detrás del desarrollo quedó protegido por tres solicitudes de patente presentadas en Estados Unidos, una de ellas ya publicada
La historia de un cruce de disciplinas
Pablo Gleiser, físico cordobés, pasó por la universidad, el CONICET, el Centro Atómico Bariloche, el Instituto Balseiro y la Universidad Nacional de Río Negro. Tras un posdoctorado en Barcelona y una estadía en Alemania, se acercó cada vez más a los problemas del cerebro y del sueño
En el ITBA encontró el espacio para unir investigación, estrategia y producto. Allí trabaja junto a Cecilia Forcato, doctora en Biología, y Rodrigo Ramele, doctor en Informática. De esa cercanía entre disciplinas nació la compañía
NeuroAcoustics también quedó expuesta en el ecosistema de innovación de Buenos Aires y participó en la Startup Competition del Foro de Inversiones Córdoba 2026, donde recibió una mención especial por su desarrollo basado en inteligencia artificial y neuromodulación acústica para mejorar el sueño en adultos mayores