Renee Wong y April Lee se conocen desde los 12 años. Hoy tienen 29, están casadas legalmente desde principios de 2024 y comparten casa, cuentas y proyectos de vida. Lo singular es que no se consideran una pareja romántica ni sexual

Para ellas, el vínculo nació como una amistad de adolescencia que fue creciendo hasta convertirse en una unión pensada para durar. Se apoyaron durante la escuela, mantuvieron la relación aun viviendo en países distintos y, con el tiempo, entendieron que querían ocupar en la vida de la otra un lugar estable y central

Una amistad que se volvió proyecto de vida

La cercanía entre ambas empezó en una escuela de Singapur. Pasaban prácticamente todos los días juntas: después de clases, los sábados de estudio y los domingos en la iglesia. Como ninguna tenía hermanos, dicen que terminaron ocupando mutuamente ese espacio familiar desde muy jóvenes

También sus familias se integraron con naturalidad. Compartían celebraciones y fechas importantes, hasta que la relación entre ellas dejó de parecer una amistad aislada y empezó a funcionar como una red familiar completa

Con la universidad, sus caminos se separaron. Renee se mudó a Los Ángeles y April se quedó en Singapur. Aun así, la pandemia las volvió a acercar de forma intensa: comenzaron a hablar durante horas todos los días, y ese contacto constante hizo evidente para ambas que querían vivir la vida más cerca una de la otra

Un matrimonio sin atracción romántica

La decisión de casarse no respondió a un romance tradicional. Ambas son bisexuales, pero aseguran que no sienten atracción romántica ni sexual entre sí. Describen su relación como una forma de compañerismo profundo, con una base afectiva y práctica muy sólida

En su vida diaria funcionan como socias. Comparten un fondo común, toman decisiones económicas juntas y se apoyan en asuntos personales y profesionales. En una etapa en la que April tenía deudas y Renee recibió una bonificación laboral, ella usó ese dinero para saldar lo pendiente sin destacarlo como un gesto excepcional

Sin celibato y abiertas al futuro

Ellas no se definen como célibes ni descartan relaciones románticas más adelante. Dicen que podrían salir con otras personas en el futuro, aunque por ahora no lo están buscando. Lo que sí tienen claro es que la base de su relación ya cubre necesidades emocionales que muchas personas esperan encontrar en una pareja romántica

Según su propia experiencia, convivir durante años les enseñó hábitos de comunicación, apego y apoyo mutuo que suelen aparecer en relaciones amorosas más convencionales. Por eso no ven a una posible pareja romántica como una amenaza, sino como algo que podría sumar a la vida que ya construyeron

Una figura todavía poco estudiada

Este tipo de vínculo suele describirse como pareja platónica de vida. Es una categoría reciente y todavía poco desarrollada en el campo psicológico, aunque ayuda a nombrar relaciones en las que hay compromiso, convivencia y proyecto común sin romance ni sexo

En el plano cultural, su historia también choca con expectativas muy arraigadas sobre el matrimonio, especialmente en contextos conservadores. Renee y April crecieron en Singapur, donde consideran que su decisión resultaba difícil de imaginar. Sus familias, al principio sorprendidas, terminaron comprendiendo el peso real de la relación

Hijos, gatos y próximos pasos

El futuro también está en discusión. Ambas quieren tener hijos más adelante, aunque sin apuro. Mientras tanto, viven con dos gatas y se muestran abiertas a la adopción o a acompañar a un niño mediante otros roles de cuidado y apoyo

Su boda fue íntima y sencilla, celebrada con amigos en una casa. Para ellas, más que una excepción, fue la formalización de algo que ya existía desde hacía años: una alianza construida sobre afecto, confianza y vida compartida