Florence Cassez volvió a ser tema de conversación en México tras el anuncio de una serie inspirada en su historia y después de la absolución de Israel Vallarta en junio de 2026. Su caso, uno de los más polémicos de las últimas décadas, quedó asociado a violaciones al debido proceso, acusaciones de fabricación de pruebas y una fuerte crisis institucional

Un vínculo personal convertido en acusación

Cassez conoció a Israel Vallarta a través del hermano de ella y, según su propio relato, la relación comenzó de forma cercana y afectuosa. En 2005, tras algunos desacuerdos, regresó a Francia, aunque después volvió a México y aceptó permanecer en el rancho Las Chinitas en calidad de amistad

El 8 de diciembre de 2005 ambos fueron detenidos cuando viajaban por carretera. Desde entonces, la relación entre los dos fue usada para sostener la versión de que Florence formaba parte de la supuesta banda de secuestradores conocida como “Los Zodiaco”. Ella ha negado de manera reiterada haber participado en delitos y asegura desconocer actividades ilícitas de Vallarta

La detención que terminó en montaje

La captura de Cassez fue presentada públicamente como si ocurriera frente a cámaras, aunque los elementos del expediente apuntan a que la escena fue recreada para la televisión. La operación habría sido coordinada por mandos de la AFI y por Genaro García Luna, con una exposición mediática calculada para construir una versión de culpabilidad

En ese contexto también aparecieron testimonios obtenidos bajo presión y denuncias de tortura, además de inconsistencias en la narrativa oficial. El caso terminó por exhibir una cadena de irregularidades que debilitó la versión presentada ante la opinión pública y ante los tribunales

Presiones políticas y una liberación tardía

La defensa de Cassez documentó violaciones graves a sus derechos, entre ellas la falta de asistencia consular y la recreación del operativo. La tensión escaló hasta el plano diplomático, cuando el entonces presidente francés Nicolas Sarkozy intervino para exigir una solución para su connacional

En México, ministros de la Suprema Corte, entre ellos Arturo Zaldívar, señalaron presiones y amenazas alrededor del caso. Finalmente, en 2013, el máximo tribunal ordenó su liberación al considerar que el proceso estuvo viciado desde el inicio

Un expediente que sigue abierto en la memoria pública

La salida de prisión no cerró el debate sobre el caso Cassez-Vallarta. Su historia permanece como símbolo de fabricación de culpables, manipulación mediática y fragilidad institucional

Hoy, con el nuevo interés generado por una producción audiovisual y con la reciente absolución de Vallarta, el expediente vuelve a recordar uno de los episodios más cuestionados del sistema judicial mexicano