El peronismo atraviesa, según esta lectura, el final de una etapa marcada por el poder, el dinero y la centralidad de sus grandes liderazgos. La falta de homenajes a Perón en el aniversario de su nacimiento y el silencio político de Cristina Kirchner aparecen como señales de ese desplazamiento

Derrotas y pérdida de centralidad

La columna señala que el deterioro del PJ no se explica únicamente por sus derrotas electorales. En los últimos diez años perdió cuatro de seis elecciones nacionales, incluida la de 2023, cuando Javier Milei se impuso frente a un peronismo que contaba con el aparato estatal y sus recursos políticos

El texto también vincula el cierre de aquella etapa con la condena confirmada por la Corte Suprema de Justicia el 10 de junio del año pasado, después de los fallos del Tribunal Oral Federal N° 2 y de la Cámara de Casación. Poco después, Cristina Kirchner fue confirmada como presidenta del PJ mientras cumplía prisión en un departamento de siete ambientes

De movimiento de masas a estructura fragmentada

La transformación descrita supone el paso de un movimiento amplio, caótico y dependiente de liderazgos fuertes a una plataforma orientada a emprendedores, influencers y demandas de nicho. Los gobernadores, sostiene el análisis, parecen concentrarse en conservar sus territorios antes que en disputar la Presidencia

En ese escenario aparecen las aspiraciones de Axel Kicillof y una eventual competencia interna con Sergio Massa. El texto presenta a Massa como fundador y principal referente del Frente Renovador, mientras imagina unas PASO entre ambos dirigentes

La política como franquicia

La columna afirma que el PJ ya no funciona como el antiguo “Club del Helicóptero”, ni como organizador de piquetes, paros y movimientos sociales. En su lugar, describe una lógica de franquicias políticas: Gustavo Sáenz en Salta, Raúl Jalil en Catamarca y Osvaldo Jaldo en Tucumán aparecen asociados a la marca de La Libertad Avanza en sus provincias

También menciona los acercamientos de Diego Santilli y Cristian Ritondo al oficialismo, el regreso de Miguel Pichetto al espacio peronista y las declaraciones de Carlos Bianco sobre el carácter no vinculante que tendría para la Justicia argentina un eventual dictamen favorable a Cristina Kirchner en Naciones Unidas

Una identidad que se volvió transversal

El texto incluye a Santiago Caputo entre quienes impulsaron la “perokirchnerización” de Javier Milei y presenta la incorporación de Daniel Scioli como parte de una relación de gratitud y aprendizaje político. Scioli es descrito como un dirigente que fue candidato presidencial del kirchnerismo con un programa económico de orientación libertaria

La conclusión es que el peronismo dejó de ser un límite ideológico para transformarse en una identidad más difusa y transversal. Lo que antes representaba un movimiento de masas, plantea la columna, hoy aparece reducido a una estructura pequeña, fragmentada y capaz de convivir con sectores políticos antes enfrentados