Facundo Moyano quedó en el centro de una escena confusa y escandalosa en Belgrano, en la que se mezclaron una fuga, consumo de drogas y una relación atravesada por violencia. El episodio involucró a su novia, Candela Arizaga, modelo e influencer, que salió del departamento en plena madrugada semidesnuda y corrió por la calle mientras él la seguía
La situación terminó con una imputación contra Moyano por privación ilegítima de la libertad y lesiones leves en un contexto de violencia de género. También apareció en la secuencia el perro de la joven, llamado “Mafia”, en una postal tan desordenada como elocuente sobre el clima que rodeó la madrugada
Un clan blindado
El caso volvió a poner en foco a la familia Moyano, una de las más poderosas del mundo sindical argentino. Durante años, sus causas judiciales se acumularon sin avances decisivos, mientras su estructura económica y gremial siguió intacta. En ese universo, Facundo fue el único miembro del clan que esa semana terminó en una comisaría
La figura de Hugo Moyano y de su entorno familiar suele estar asociada a un modelo de poder sindical con fuerte capacidad de presión política y judicial. También a un esquema de empresas, organizaciones y activos vinculados al ecosistema de Camioneros, donde la presencia de Liliana Zulet, esposa del jefe sindical, ocupa un lugar central
Poder, negocios y temores
La escena de Belgrano reabrió preguntas sobre el nivel de vida del clan, sus vínculos empresariales, la cesión de bienes y la protección política acumulada a lo largo de distintos gobiernos. Entre esas dudas aparecen el departamento de alto valor en el que se produjo el episodio, el club Atlético Alvarado y el sindicato de peajes, que integran el mapa de poder atribuido al grupo familiar
El temor que despierta Moyano también forma parte de esa historia. En el mundo político abundan las referencias al peso de su influencia y a la dificultad para avanzar sobre sus negocios o su patrimonio. Ni los intentos de otros gobiernos por exigir transparencia a los gremios lograron romper esa lógica
Una trama que sigue abierta
El caso de Facundo se suma a una larga lista de ejemplos de sindicalismo millonario y extorsivo que marcaron la vida pública argentina. Hubo dirigentes detenidos, empresarios gremiales con fortunas visibles y patrimonios difíciles de explicar, pero el sistema en su conjunto siguió funcionando con escasa rendición de cuentas
En ese contexto, el episodio de Belgrano no aparece como una excepción sino como una postal extrema de un poder que se acostumbró a moverse con impunidad. Y que, hasta ahora, conserva intacta buena parte de sus privilegios