ROMA. El cardenal Ángel Sixto Rossi, arzobispo de Córdoba y vicepresidente primero de la Conferencia Episcopal Argentina, considera que el papa León XIV llegará a un país marcado por la división, el desgaste social y una distancia creciente entre los discursos oficiales y la vida cotidiana
“Hay un deterioro en la unidad”, sostuvo Rossi, quien cuestionó la expansión de la maledicencia y las posturas extremas que, según afirmó, dificultan la construcción de puentes. También describió una sociedad “muy bajoneada”, atravesada por un lenguaje triunfalista que no siempre coincide con una realidad frágil y dolorosa
Una visita centrada en los más vulnerables
Rossi valoró especialmente que León XIV visite el Pequeño Cottolengo Don Orione, en Córdoba. Para el cardenal, esa decisión expresa una opción evangélica por las personas más frágiles y recuerda el llamado a ocuparse de quienes suelen quedar al margen
El religioso comparó ese gesto con el primer viaje internacional de Francisco a Lampedusa, un destino asociado al drama de los migrantes. A su entender, la visita al Cottolengo también representa una manera de honrar la memoria y el legado pastoral de Jorge Bergoglio
Rossi, jesuita y antiguo novicio de Bergoglio, interpretó la llegada de León XIV como una continuidad de algunas de las opciones de Francisco. Consideró que el nuevo Papa retoma una forma directa y exigente de vivir el Evangelio, con una atención prioritaria hacia quienes enfrentan mayores dificultades
El significado de Córdoba
El cardenal sostuvo que Córdoba fue incluida en el itinerario porque puede representar al interior del país, además de su tradición religiosa y su ubicación geográfica. Mencionó entre las figuras vinculadas con la provincia a Angelelli, Brochero, Esquiú, la Madre Tránsito Cabanillas y Catalina de María Rodríguez. También recordó a Mamá Antula, nacida en Santiago del Estero y vinculada con la región
La agenda papal incluirá además un homenaje a Francisco durante las vísperas con los obispos, previstas para el lunes 9 de noviembre en la Catedral. Rossi señaló que, aunque el reconocimiento será sencillo, toda la visita puede entenderse como una forma de continuar la huella del pontífice argentino
El riesgo de una disputa política
Rossi admitió que distintos sectores podrían intentar capitalizar políticamente la presencia de León XIV. Sin embargo, confió en que la expectativa y la fe de la población prevalecerán sobre esas disputas
Según explicó, el Papa no llegará para resolver un conflicto diplomático ni para intervenir en una guerra, sino como pastor de una comunidad. En esa mirada, todos forman parte del mismo rebaño, más allá de sus posiciones y responsabilidades
Un mensaje que debe continuar
Para Rossi, el principal desafío será evitar que la visita quede limitada a los actos previstos entre el 9 y el 11 de noviembre. Las palabras de León XIV, afirmó, deberían traducirse en decisiones y compromisos concretos
El cardenal espera que, después del viaje, se perciba que la presencia del Papa produjo un cambio. La visita, concluyó, no debería ser solo un momento de alegría, sino también una invitación a preguntarse qué debe hacer la sociedad para atender a los más vulnerables y recuperar la unidad