La Cámara de Casación tomó una decisión que volvió a poner bajo la lupa la investigación sobre la AFA y la propiedad de Pilar atribuida a Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino. Los jueces Mariano Borinsky y Diego Barroetaveña resolvieron que la causa pase al juez federal de Campana, Adrián González Charvay
Hasta ahora, el expediente estaba en manos de la jueza en lo Penal Económico de la Capital, Verónica Straccia. El cambio de fuero obliga a revisar desde cero una investigación que no se limita al presunto lavado de activos: también incluye evasión fiscal, retención de aportes patronales y otras maniobras bajo sospecha
La causa por la mansión de Pilar forma parte de un cuadro más amplio. Los dirigentes de la AFA también están bajo la lupa de la justicia de Estados Unidos y del FBI por el presunto paso de fondos a través del sistema financiero norteamericano
Un giro que reabre preguntas
El punto que más ruido generó es el cambio de postura de Borinsky. En mayo, había sostenido lo contrario: que no correspondía apartar a Straccia ni trasladar el expediente a Campana. Entonces había advertido que reabrir la discusión de competencia afectaba la celeridad del proceso
Ahora, en cambio, respaldó la remisión al juez federal de Campana. La decisión deja abierta la discusión sobre por qué cambió su criterio y qué impacto tendrá eso sobre las pruebas ya reunidas en la causa
Entre esos elementos aparecen fotos y objetos de valor hallados en la quinta, asociados a Toviggino, además de la investigación sobre cómo una propiedad de ese tamaño pudo haber sido adquirida en Pilar
Excusaciones que no llegaron
También quedó en el centro del debate la situación de Barroetaveña. Su paso por la Comisión de Ética de la AFA hasta noviembre pasado alimenta cuestionamientos sobre si debió apartarse del expediente
En paralelo, se multiplicaron las especulaciones en torno de Borinsky y su eventual candidatura a la Corte Suprema. No hay confirmación pública de presiones, pero la coincidencia entre ese contexto y su cambio de voto intensificó las sospechas
La resolución evitó una definición explícita sobre la sede de la AFA en Pilar, aunque en los hechos consolidó el traslado del caso a Campana por tratarse de una investigación por lavado de activos
Sin embargo, persiste la discusión sobre el alcance real de la causa. El expediente involucra hechos que, según la propia pesquisa, también podrían conectar con delitos cometidos en la Capital y con otros frentes judiciales abiertos
Un expediente que sigue creciendo
La investigación sobre la AFA no se agota en la compra de la quinta. Hay otras causas vinculadas al manejo de fondos y a presuntas irregularidades financieras que siguen activas en la justicia porteña
Por eso, la fragmentación de los expedientes genera críticas entre quienes sostienen que dividir la pesquisa favorece a los imputados y debilita el avance sobre el entramado completo
Mientras tanto, la resolución de Casación dejó una señal incómoda para el Poder Judicial: en un caso atravesado por sospechas de corrupción, la discusión por la competencia terminó ocupando más espacio que el análisis de fondo sobre los hechos investigados