Una detención que reordenó viejos vínculos

La detención de Fernando Cerimedo en Bolivia generó incomodidad en la Casa Rosada. En el Gobierno insisten en que desde hace años no tiene relación con el Presidente ni con el núcleo de poder, y remarcan que su actividad se fue concentrando en asesorías y campañas en otros países

Cerimedo fue arrestado en el aeropuerto Viru Viru de Santa Cruz de la Sierra, horas después de ser señalado como presunto autor intelectual del ataque a balazos contra la activista boliviana Nadia Beller. La investigación avanza por tentativa de feminicidio y el consultor permanece alojado en una celda de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen

La puerta de entrada al mundo libertario

Su llegada a ese universo se remonta a comienzos de 2022. Según distintos actores de la etapa fundacional, fue él quien buscó a Carlos Kikuchi para ofrecer sus servicios de comunicación y estrategia política

En ese momento también exploró otros contactos dentro de la centroderecha. Entre quienes lo conocieron entonces recuerdan un intento de acercamiento a Patricia Bullrich, que no prosperó. La oportunidad terminó apareciendo en Javier Milei, que por entonces ya era diputado nacional

Campaña, redes y desconfianza interna

Cerimedo era CEO de Numen Publicidad, una firma dedicada a la difusión política y a la estrategia digital. En ese período admitía el uso de “campañas negativas” y la conducción de miles de cuentas falsas en redes sociales

Su peso dentro de la campaña fue cambiante: tuvo tareas más directas, como la organización del recuento interno, y al mismo tiempo empezó a despertar recelos en sectores cercanos a Milei. Aun así, conservó vínculos con referentes de redes y fue parte de la logística de varios movimientos de campaña

También intervino en la organización de una cena para acercar a Eduardo Bolsonaro con el entonces candidato argentino. Y en julio de 2023 impulsó la idea del motorhome con la imagen de Milei para la gira previa a las PASO, un plan que duró poco y terminó descartado

Negocios, medios y caída de influencia

En esa etapa, Cerimedo controlaba la mayor parte de Madero Media Group a través de su esposa, Natalia Basil. Más tarde vendió la mitad de la compañía al periodista español Javier Negre. Dentro de ese entramado también quedó La Derecha Diario, uno de los espacios más alineados con la batalla cultural del oficialismo

Con el correr del tiempo, su influencia en el Gobierno se redujo. Su relación más estrecha quedó vinculada a Diego Spagnuolo, ex titular de la Andis, con quien mantuvo una amistad que también alcanzó a Basil, nombrada luego en un cargo dentro del organismo

El regreso del caso Andis

El nombre de Cerimedo volvió al centro de la escena cuando Beller sostuvo que él y Basil habrían filtrado los audios de Spagnuolo que derivaron en una investigación por presunta corrupción. A partir de esas declaraciones, la diputada Marcela Pagano pidió que Beller sea citada con urgencia como testigo y que se resguarde la prueba digital que dice tener

Cerimedo ya había declarado como testigo en esa causa y aseguró que Spagnuolo le habló de un circuito de compra de medicamentos con coimas que, según esa versión, terminaban en la Secretaría General de la Presidencia

Hoy, en la Casa Rosada prefieren tomar distancia. Quienes antes lo trataban con cercanía lo describen ahora como un oportunista y un improvisado, aunque sin negar que compartieron con él buena parte de las estrategias de desinformación que marcaron aquella etapa política