Fernando Cerimedo, exasesor de Javier Milei y detenido en Bolivia por el intento de femicidio de su pareja, Nadia Beller, habló este jueves por primera vez desde su arresto. “Quiero ver a mis hijos”, alcanzó a decir ante los medios que lo esperaban en el Palacio de Justicia de Santa Cruz, adonde fue trasladado para una audiencia cautelar

Escoltado por uniformados bolivianos y cubierto con una capucha, Cerimedo no dejó de llorar durante el breve contacto con la prensa. Antes de ingresar a un ascensor, le preguntaron quién estaría detrás del ataque contra Beller y si la balacera fue planificada. Respondió solo con gestos, moviendo la cabeza de un lado a otro y encogiéndose de hombros

También negó, sin hablar, haber citado a Beller al hotel donde fue atacada por dos personas que le dispararon. Cuando le consultaron por la última vez que habló con ella y por lo que le dijo al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, a quien asesoró hasta poco antes de ser detenido, mantuvo el silencio

En otro momento, el consultor político rompió aún más en llanto al pedir ver a sus hijos. Tampoco respondió cuando le preguntaron si había dejado embarazada a su pareja, que según el parte médico de la clínica donde está internada cursa una gestación de al menos cuatro semanas

Cuando le pidieron que se defendiera o que aclarara si era inocente, se cubrió el rostro con las manos y no contestó. Solo alcanzó a decir “no puedo hablar” antes de entrar al ascensor, seguido por personal de la Fuerza Especial de Lucha contra el Crimen de Bolivia. Ya dentro, se tiró al piso y continuó llorando

La audiencia prevista para hoy fue suspendida y reprogramada para mañana porque ni Cerimedo ni los representantes del Ministerio Público llegaron a tiempo a la citación