El oficialismo acercó a la oposición dialoguista un nuevo borrador del proyecto de propiedad privada que cambia uno de sus puntos centrales: en lugar de eliminar sin tope la compra de tierras por extranjeros, ahora propone elevar el límite vigente del 15% al 25%

La modificación abrió una nueva ronda de dudas entre aliados parlamentarios, que no terminan de confirmar si la Casa Rosada respalda por completo la última versión. Patricia Bullrich intentará ordenar el escenario con una conferencia de prensa prevista para esta tarde

Más dudas que certezas

En el Senado, varios legisladores admiten que circularon distintas versiones del texto y que aún no queda claro cuál es la posición final del Ejecutivo. La incertidumbre se suma a semanas de tensiones internas y a la postergación de la sesión, que pasó a cuarto intermedio a la espera de acuerdos

El nuevo esquema mantiene la idea de que, si avanza el aumento del tope, serán las provincias o sus legislaturas las que podrán fijar límites dentro de sus territorios. La discusión también reactivó reclamos de gobernadores que habían pedido mayor federalismo en esta materia

Un proyecto más amplio y con fricciones

Además del capítulo sobre tierras, la iniciativa incluye cambios en expropiaciones, desalojos rápidos por falta de pago y la eliminación de las restricciones que hoy impone la ley de manejo del fuego sobre terrenos alcanzados por incendios. Este último punto también genera diferencias entre algunos aliados

Mientras se espera la definición política sobre este proyecto, la comisión de Acuerdos de la Cámara alta se reunirá dos horas antes de la conferencia de Bullrich para avanzar con una audiencia pública y escuchar a 12 postulantes a cargos judiciales

En paralelo, el Gobierno busca avanzar mañana con el debate del llamado Súper RIGI, orientado a inversiones de más de USD 1.000 millones para industrias y tecnologías de frontera