Tras varios días de bajo en Olivos, Javier Milei reapareció con un discurso encendido frente a empresarios e inversores. Durante más de una hora, ratificó su rumbo económico, cuestionó a economistas y periodistas, y volvió a desplegar su estilo más confrontativo
Una exposición dura y sin matices
El Presidente insistió en que la actividad no se deterioró como sostienen distintos sectores y volvió a defender a Federico Sturzenegger con vehemencia. También ironizó sobre los reclamos industriales y se presentó como blanco de ataques injustificados, en una línea de fuerte tono autorreferencial
El salto a un tema sensible
En medio de esa intervención, Milei introdujo una relación directa entre la baja de la natalidad y la legalización del aborto. Habló de un supuesto costo económico asociado a esa caída y calificó de forma dura a quienes cuestionan esa postura
La afirmación quedó rápidamente en el centro del debate porque los datos disponibles no permiten sostener una relación causal simple entre ambas variables. La natalidad viene descendiendo en Argentina desde hace más de una década y el fenómeno también se observa en numerosos países con marcos legales muy distintos
Qué muestran los datos
En 2024 se registraron 413.135 nacimientos vivos, frente a 777.000 en 2014, una baja de 47% en diez años. La tasa global de fecundidad llegó a 1,23 hijos por mujer, por debajo del nivel de reemplazo poblacional
El descenso también es más marcado entre adolescentes y mujeres de 20 a 24 años, dos grupos que explican buena parte de la caída general. Especialistas asocian ese cambio a factores como el acceso a la educación, la planificación reproductiva, la postergación de la maternidad y la transformación de los proyectos de vida
En ese contexto, el vínculo que trazó Milei entre aborto y natalidad vuelve a mostrar la distancia entre su lectura política y la evidencia estadística disponible