El embajador de Estados Unidos en la Argentina, Peter Lamelas, volvió a poner en agenda la posibilidad de que el país ingrese al Programa de Exención de Visas. Dijo que esa meta es una promesa, aunque aclaró que no se concretará en el corto plazo

Según explicó, todavía quedan alrededor de quince requisitos por cumplir, varios de ellos vinculados con seguridad y con la capacidad argentina de responder a pedidos sobre personas sospechadas de terrorismo

El Visa Waiver Program permite entrar a Estados Unidos por turismo o negocios durante hasta 90 días sin tramitar una visa, siempre que el viajero obtenga antes una autorización electrónica ESTA. Hoy participan 42 países, en su mayoría de Europa, Asia-Pacífico y América. Chile es el único latinoamericano dentro del esquema

Un programa con reglas estrictas

La admisión no depende solo de acuerdos políticos. La ley estadounidense exige pasaportes electrónicos con datos biométricos, reportes rápidos sobre documentos robados o perdidos, cruces con bases de INTERPOL en los pasos fronterizos, capacidad para repatriar a nacionales con orden de expulsión y convenios para intercambiar información sobre viajeros que representen una amenaza

A eso se suma un filtro clave: la tasa de rechazo de visas de visitante debe ser inferior al 3% en el último año fiscal completo. La Argentina cerró 2024 en 8,90% y 2025 en 7,47%, muy por encima del umbral requerido

El antecedente argentino dentro y fuera del programa

La Argentina fue el primer país de América Latina en ingresar al sistema, el 8 de julio de 1996. Pero perdió el beneficio el 21 de febrero de 2002, en medio de la crisis económica de 2001, cuando Estados Unidos entendió que había aumentado el riesgo de permanencia irregular de viajeros argentinos tras vencer el plazo autorizado. Uruguay también fue excluido años después por motivos similares

Desde entonces, la discusión reaparece cada tanto, pero ahora el foco está puesto en la cooperación antiterrorista y en la confianza que la Argentina pueda ofrecer en el intercambio de información sensible

Qué piden los Estados Unidos

Uno de los mecanismos centrales es la iniciativa HSPD-6, que permite a un país aportar identidades de personas consideradas terroristas conocidas o sospechosas. Se comparten datos como nombres, alias, fechas y lugares de nacimiento, nacionalidades, números de pasaporte, documentos de viaje, fotos y biometría. No se entregan fuentes ni métodos

El otro instrumento es el acuerdo PCSC, que funciona con consultas puntuales. Estados Unidos envía una huella dactilar y recibe una respuesta básica sobre antecedentes por delitos graves; solo si hay coincidencia se liberan más datos. Las huellas sin match se destruyen

Desde 2022, además, existe una tercera vía de cooperación, el Enhanced Border Security Partnership, que amplía ese esquema y hoy forma parte de negociaciones con otros socios internacionales

La posición argentina hoy

El 28 de julio de 2025, Patricia Bullrich y la secretaria de Seguridad Nacional estadounidense, Kristi Noem, firmaron un Acuerdo Administrativo de Verificación Electrónica y un Memorando de Cooperación SAFE. Ese movimiento abrió formalmente el proceso de ingreso al programa

Sin embargo, no se informó públicamente la firma de instrumentos identificados como HSPD-6 o PCSC, dos piezas que suelen ser consideradas relevantes en este tipo de evaluaciones

La lectura de los especialistas

Juan Félix Marteau, abogado especializado en la materia, sostuvo que el tema del Visa Waiver está atado a la forma en que Estados Unidos organiza su seguridad nacional después del 11 de septiembre. Para él, el punto central es la capacidad de los países de detectar amenazas y compartir información de manera efectiva

También remarcó que la Argentina tuvo dificultades históricas para procesar el terrorismo como un problema de interés nacional. Recordó que sufrió dos atentados en Buenos Aires, contra la Embajada de Israel en 1992 y la AMIA en 1994, y que ambos quedaron impunes. Señaló además que el Congreso recién tipificó el terrorismo y su financiamiento en 2007

Marteau consideró valioso que se hayan creado el Centro Nacional Antiterrorista y otros mecanismos de coordinación, pero insistió en que para Estados Unidos lo decisivo no son las fotos ni los anuncios, sino la eficacia real del sistema. “El orden es lo primero”, resumió

En ese contexto, la posibilidad de volver al Visa Waiver aparece ligada menos a una promesa diplomática que a una exigencia concreta: demostrar que la Argentina puede prevenir, detectar y compartir información sobre amenazas con estándares compatibles con los de Washington