La batata es uno de los tubérculos más versátiles de la cocina: aparece en preparaciones dulces, como el clásico postre con queso, y también en platos salados como guisos, pucheros, purés, frituras o versiones asadas

Además de su sabor naturalmente más dulce que el de la papa, se le atribuyen beneficios que van desde el apoyo digestivo hasta el aporte de nutrientes clave para la vista, la piel y las defensas

Un alimento nutritivo y muy completo

De acuerdo con especialistas en nutrición, la batata aporta hidratos de carbono, fibra, potasio, magnesio, folatos y vitaminas A, C, E, B1 y B6, además de antioxidantes y betacarotenos

Una porción de pulpa anaranjada de unos 150 gramos puede cubrir gran parte de la recomendación diaria de vitamina A, un nutriente esencial para la salud ocular, la piel y el sistema inmune

Cómo la cocción potencia su dulzor

Al hornearse, parte del almidón de la batata se transforma en maltosa, lo que intensifica su sabor dulce. Por eso suele liberar un almíbar durante la cocción

El calor puede reducir algunos nutrientes, aunque la mayoría se conserva. En el caso del betacaroteno, cocinarla e ingerirla junto con grasas puede hacer que el cuerpo lo aproveche mejor

Aliada de la digestión

La batata también puede favorecer la salud digestiva. Cuando se enfría después de la cocción, parte de su almidón se vuelve resistente y actúa como prebiótico

Ese proceso ayuda a alimentar la microbiota intestinal y favorece la producción de butirato, un compuesto vinculado con menor inflamación y una mejor barrera intestinal

Un plus para el sistema cardiovascular

Su contenido de fibra contribuye a la salud del corazón porque puede unirse a los ácidos biliares y limitar su reabsorción, un mecanismo relacionado con la formación de colesterol

También aporta polifenoles con acción antioxidante y propiedades cardioprotectoras. Lejos de la idea de que eleva la glucosa de manera automática, se la considera un alimento que puede integrarse a una dieta adecuada sin desplazar el equilibrio general de las comidas

Como ocurre con cualquier alimento, el efecto final depende del conjunto de la alimentación y de con qué se la combine