A los 44 años, Brenda Cohen sostiene una idea que guía su vida: cada persona puede construir su propio camino. Su recorrido la llevó desde la carrera de Administración de Empresas hasta el trabajo en un campo de producción de aceite de oliva y, más tarde, a una práctica de movimiento que transformó su manera de vincularse con el cuerpo y con los demás
Desde chica, dice, convivió con preguntas sobre el sentido de la vida y sobre cómo se relacionan las personas. Aunque eligió una carrera universitaria sin un entusiasmo desbordante, siempre mantuvo viva esa curiosidad por entender a otros, escuchar sus modos de pensar y descubrir cómo conectar
Del vacío a una búsqueda más propia
Después de recibirse, trabajó durante tres años en la administración de un campo. El empleo le daba independencia y le resultaba sencillo, pero algo no terminaba de cerrarle. Con el tiempo empezó a sentir que necesitaba otro tipo de vida, una más alineada con su deseo de contacto, movimiento y exploración
Esa búsqueda la acercó al coaching ontológico, que estudió en Chile, y a los 5Ritmos, una práctica creada por Gabrielle Roth que propone atravesar distintas calidades de movimiento: Fluido, Staccato, Caos, Lírico y Quietud. Para Cohen, el método funciona como un mapa para observar los procesos creativos y las propias transformaciones
Su vínculo con esa práctica fue inmediato. En su primera clase sintió libertad en el cuerpo y entendió que allí había algo que merecía profundizar. A partir de ese momento inició un recorrido de formación que se extendió durante años
Una vocación que cambió con la maternidad
Empezó a bailar en 2007, pero recién en 2015 reunió las condiciones necesarias para iniciar la formación formal. Cuando la completó, estaba embarazada de su primera hija. Poco después obtuvo la certificación internacional que la habilita a enseñar en cualquier lugar del mundo
La maternidad fue un punto de inflexión. Al terminar su licencia, decidió no volver a su trabajo anterior porque ya no se reconocía en esa rutina. A partir de entonces, los encuentros de 5Ritmos comenzaron a ocupar el centro de su actividad profesional
Primero fueron presenciales y luego, con la pandemia, se volvieron virtuales y alcanzaron a personas de distintos países. Esa expansión consolidó una práctica que ya no era un complemento, sino su oficio principal
Movimiento, liderazgo y vida cotidiana
Hoy Cohen no solo dicta clases semanales de 5Ritmos. Desde hace tres años también comparte una materia sobre autoconocimiento y liderazgo junto con Estanislao Bachrach para estudiantes del MBA de la Universidad Torcuato Di Tella. Además, lleva estas herramientas a empresas y a distintos espacios interesados en incorporar miradas más vinculadas con el cuerpo
Su propuesta une dos caminos: el del lenguaje y el del movimiento. Desde esa combinación, plantea que los procesos de transformación no empiezan solo en la cabeza, sino también en la forma en que habitamos el cuerpo y nos animamos a cambiar
En una presentación inspirada en el formato de las charlas breves, Cohen eligió entrar bailando y compartir en voz alta la vergüenza que sentía. Después invitó al público a moverse con ella. La escena sintetiza su mensaje: muchas veces la incomodidad es parte necesaria del cambio
Sus clases, asegura, no están pensadas solo para bailarines. Llegan médicos, abogados, personas de distintas edades y trayectorias. La práctica, describe, busca bajar el ruido mental y abrir espacio para la creatividad, con efectos que a menudo se extienden más allá del salón
El sábado 24 de octubre a las 17, Cohen participará del Bienestar Fest en el Hipódromo de Palermo, donde invitará a los asistentes a probar esta experiencia sin necesidad de conocimientos previos. Su propuesta es simple: moverse, explorar y dejar que el cuerpo también participe de la búsqueda personal