Un choque diplomático por Ceuta

La presión migratoria en Ceuta ha derivado en un nuevo choque entre España e Italia. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, convocó al embajador italiano en Madrid, Giuseppe Buccino Grimalii, después de que su homólogo, Antonio Tajani, se mostrara favorable a cerrar el espacio Schengen con España por la situación en la ciudad autónoma

Albares calificó ese mensaje de impropio en un país aliado y pidió solidaridad europea en lugar de confrontación partidista

Tajani vincula la crisis con la inmigración irregular

En un mensaje publicado en X, Tajani sostuvo que la inmigración irregular supone un riesgo para la seguridad nacional y relacionó las imágenes de Ceuta con la decisión del Gobierno español de regularizar a personas migrantes

Según el ministro italiano, esa política podría favorecer el tráfico de personas. Sin embargo, el proceso impulsado por España no concede la nacionalidad, sino la residencia y el derecho a trabajar en territorio español

El Gobierno niega esa relación

Fuentes gubernamentales españolas sostienen que la crisis de Ceuta no tiene vínculo con la regularización aprobada por el Ejecutivo. Aseguran que nadie que haya cruzado en estos días puede acogerse a ese procedimiento, que exige acreditar residencia en España antes del 1 de enero de 2026 y haber permanecido de forma continuada durante cinco meses en el momento de presentar la solicitud

El Ejecutivo atribuye el repunte en Ceuta a la interpretación de una sentencia del Tribunal Supremo sobre las devoluciones en caliente de personas que entran a nado en Ceuta y Melilla. Según esas mismas fuentes, esa circunstancia ha sido aprovechada por mafias y redes criminales para explotar la vulnerabilidad de los migrantes