Plutón, el planeta enano más alejado del sistema solar interior, atraviesa una etapa clave de su ciclo orbital. Su atmósfera, formada sobre todo por nitrógeno y con trazas de metano y monóxido de carbono, depende del equilibrio entre los hielos de superficie y la energía que recibe del Sol

Ese balance parece haberse alterado en los últimos años. Mediciones obtenidas durante ocultaciones estelares entre 2017 y 2023 registraron una caída sensible de la presión atmosférica, en línea con un escenario en el que el planeta enano pierde cada vez más gas a medida que se aleja de su punto más cercano al Sol

Una órbita que enfría y contrae la atmósfera

Plutón recorre una órbita muy excéntrica e inclinada, con un año que dura 248 años terrestres. Hoy avanza por la zona más fría y distante de esa trayectoria, donde recibe menos radiación y disminuye la probabilidad de que los gases superficiales permanezcan en estado gaseoso

Según los datos analizados, la presión se mantuvo relativamente estable entre 2015 y 2021, pero luego cayó un 16% entre mediados de 2021 y julio de 2023. Ese retroceso puede ser una señal de que la atmósfera comenzó a debilitarse de forma más marcada

Qué implica el colapso atmosférico

Cuando se habla de colapso en este contexto, no se trata de una desaparición instantánea. El proceso ocurre cuando los gases se enfrían, se condensan y vuelven a depositarse sobre la superficie en forma de hielo, reduciendo de manera drástica la cantidad de atmósfera activa

En Plutón, este comportamiento es especialmente sensible porque su atmósfera es muy tenue y está gobernada por el intercambio continuo entre vapor e hielo. A medida que baja la temperatura, el nitrógeno y otros componentes tienden a congelarse con mayor facilidad

Ocultaciones para medir lo invisible

La información más reciente se obtuvo a partir de 10 ocultaciones estelares observadas entre 2017 y 2023. En estos eventos, Plutón pasa frente a una estrella y altera la luz que llega a la Tierra, lo que permite inferir cómo es su atmósfera

En cuatro de los casos hubo observaciones desde más de un punto del planeta, lo que ayudó a verificar los datos. La campaña incluyó telescopios ubicados en Chile, Sudáfrica, Estados Unidos, Australia, España, México y Alemania

Este método es clave porque no hay sondas activas cerca de Plutón y su pequeño tamaño, junto con la gran distancia, dificulta el estudio directo desde la Tierra

Una capa alta casi sin cambios

El análisis muestra que la parte más elevada de la atmósfera prácticamente no varió en los últimos años. Los cambios más visibles aparecen en las capas bajas, donde la neblina cumple un papel importante

Los modelos utilizados incorporaron esa capa de bruma, detectada años atrás durante el sobrevuelo de la sonda New Horizons. Según los investigadores, las partículas de neblina podrían depositarse en plazos cortos, de un año o menos, y eso ayudaría a explicar las variaciones observadas

Lo que revela sobre otros mundos helados

Los resultados sugieren que Plutón está cambiando en tiempo real y que su atmósfera podría seguir debilitándose hasta casi congelarse por completo antes de que vuelva a una región más cálida de su órbita, dentro de varias décadas

Más allá del caso puntual de Plutón, estos datos sirven para entender cómo evolucionan las atmósferas muy finas en otros cuerpos helados del sistema solar y en objetos lejanos más allá de Neptuno

Los científicos señalan que harán falta nuevas ocultaciones para confirmar la tendencia y afinar los modelos sobre el destino atmosférico de estos mundos extremos