Atlético de Madrid empató 1-1 con Stuttgart en Alemania, por la cuarta fecha de la Champions League. Sin embargo, el resultado quedó relegado por el regreso al gol de Julián Álvarez
El delantero convirtió al comienzo del segundo tiempo con un zurdazo, luego de una asistencia hacia atrás de Ademola Lookman. Su definición impidió la derrota del equipo dirigido por Diego Simeone, que disputó casi la última media hora con un jugador menos por la expulsión de Morten Hjulmand
El final de una larga sequía
Álvarez llevaba 174 días sin marcar para Atlético. Su último tanto con la camiseta rojiblanca había sido el 29 de abril, de penal, frente a Arsenal, en una semifinal que terminó con la eliminación del equipo español
Durante ese período, sus únicos goles habían llegado con la selección argentina. La falta de eficacia coincidió con el malestar de los hinchas, que habían reaccionado con abucheos después de que el futbolista expresara su deseo de ser transferido a Barcelona
La tensión aumentó cuando el delantero faltó a algunos entrenamientos tras regresar del Mundial y manifestó su incomodidad por continuar en Madrid. Con el respaldo de Simeone y de sus compañeros, comenzó luego un proceso de recuperación de la confianza
Una celebración cargada de alivio
El esfuerzo y los buenos minutos de Álvarez modificaron gradualmente la relación con los aficionados. Los silbidos que había recibido ante Villarreal y en el derbi dieron paso nuevamente al reconocimiento
Tras convertir en Stuttgart, el argentino apretó los puños y agitó los brazos antes de recibir los abrazos de sus compañeros. Giuliano Simeone lo levantó y celebró junto a él, mientras los hinchas que viajaron a Alemania volvieron a ver el gesto de Spiderman que identifica al delantero
Alejandro Grimaldo destacó que Álvarez venía generando ocasiones y necesitaba marcar. Simeone, por su parte, valoró su esfuerzo físico y sostuvo que es un jugador determinante para las aspiraciones del equipo en la Liga de España y en la Champions