La despedida de Lionel Messi dejó a la selección argentina frente a su primera gran certeza después del Mundial 2026: el ciclo entra en una etapa distinta. La decisión del capitán golpeó fuerte en lo emocional y también marcó el inicio de una reconstrucción que ya no admite atajos

El impacto puede ser todavía mayor si Lionel Scaloni decide no seguir cuando termine su contrato con la AFA, a fin de año. El entrenador conocía desde hace tiempo la decisión de Messi, pero igual quedó atravesado por esa salida, que obliga a pensar al equipo sin su figura central y sin el sostén competitivo que ofreció durante tantos años

Un equipo que debe reinventarse

Sin Messi, la Argentina deberá procesar un cambio profundo dentro y fuera de la cancha. Ya no estará el jugador que resolvía lo imposible y que sostenía buena parte de la identidad del equipo. En ese contexto, el recambio deja de ser una idea para transformarse en una necesidad concreta

Scaloni fue el encargado de iniciar esa transición, primero en Qatar y después con nombres nuevos en las eliminatorias y en la lista mundialista. Valentín Barco, Agustín Giay, Nicolás Paz y Franco Mastantuono aparecen entre los futbolistas que pueden ganar más lugar en adelante, acompañados por una base que todavía puede apoyarse en Emiliano Martínez, Cristian Romero, Enzo Fernández y Julián Álvarez

El desafío del entrenador

La continuidad del técnico también depende de su propia motivación. En el entorno de la AFA creen que el tiempo puede modificar su impulso inicial de cerrar la etapa, y que todavía existe margen para volver a entusiasmarlo con un proyecto nuevo, más enfocado en el aprendizaje y en la construcción de otro grupo

La decisión no será sencilla. Tendrá que definir qué plantel liderará el próximo tramo, cómo administrará los nombres que formaron parte de la etapa más exitosa y qué lugar tendrán las personas de su círculo cercano, con Walter Samuel y Pablo Aimar entre las posibles piezas de un futuro cuerpo técnico

También pesarán las relaciones internas después de un proceso largo, exigente y ganador. En ese mapa, Scaloni deberá evaluar si encuentra en este escenario el estímulo suficiente para volver a empezar. Messi ya se fue. La otra gran incógnita es si el técnico elegirá escribir la historia en sentido inverso