Argentina, Brasil y Bolivia buscan ampliar la producción de alimentos mediante esquemas de financiamiento sostenible que combinen inversión privada, políticas públicas y mayores controles sobre el origen de la producción

El desafío fue analizado en un encuentro regional sobre finanzas sostenibles para la ganadería. Los funcionarios coincidieron en que las herramientas deben adaptarse a la realidad de cada país y facilitar el cumplimiento de los requisitos ambientales internacionales, especialmente para los pequeños productores

Argentina: créditos vinculados a la producción

Manuel Chiappe, subsecretario de Producción Agropecuaria y Forestal, sostuvo que el acceso al crédito depende de la rentabilidad del establecimiento y de su capacidad de pago. También señaló que la estabilidad macroeconómica puede ampliar las posibilidades de inversión

Entre las herramientas mencionó préstamos cuyas cuotas se calculan según los kilos o litros producidos por cada establecimiento. El mecanismo fue impulsado junto con el Banco BICE y las cadenas bovina, porcina y láctea

Otra alternativa es utilizar animales en pie como garantía mediante warrants. Según Chiappe, el monto respaldado por este sistema pasó de US$1000 millones en 2024 a US$2000 millones en 2025. Además, se trabaja en el uso autorizado de información sanitaria y de trazabilidad para fortalecer esas garantías

El funcionario también destacó la exportación de carne a Europa con información que acredita que está libre de deforestación. En paralelo, el Consejo Agropecuario del Sur busca coordinar posiciones regionales frente a normas sobre deforestación, residuos y cambio indirecto del uso del suelo

Brasil: recuperar tierras sin deforestar

Brasil enfrenta el objetivo de aumentar la producción de alimentos y biocombustibles sin avanzar sobre la vegetación nativa y reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero

Pedro Cunto, del Ministerio de Agricultura y Pecuaria, indicó que el país tiene unos 100 millones de hectáreas degradadas. Cerca de 40 millones podrían recuperarse para la agricultura o para una ganadería más intensiva. Brasil conserva, además, 584 millones de hectáreas de vegetación nativa, equivalentes al 66% de su territorio

La iniciativa Caminho Verde Brasil busca restaurar hasta 40 millones de hectáreas de pastizales degradados en 10 años. El propósito es convertir esas superficies en áreas productivas sin necesidad de deforestar

El programa RAIZ, impulsado en la COP30, contempla identificar zonas prioritarias, calcular los costos, reducir los riesgos financieros y coordinar a organismos públicos, bancos, entidades científicas y organizaciones privadas

Una subasta que esperaba reunir US$1000 millones obtuvo compromisos por US$6000 millones de diez bancos habilitados. Esos fondos permitirían recuperar alrededor de 1,4 millones de hectáreas, con una proyección de entre 2 y 2,5 millones según los proyectos

Para ampliar la escala, Brasil considera necesario combinar capital público catalítico con inversión privada. También trabaja en una nueva subasta, con unos US$500 millones de capital catalítico de Japón, destinada a pequeños productores

Bolivia: reglas claras y acceso para pequeños productores

Karel Rivero, viceministro de Desarrollo Agropecuario y Agroforestal, afirmó que Bolivia busca consolidar reglas institucionales y regulatorias para acompañar la transformación productiva y fortalecer la resiliencia de la ganadería y la actividad forestal

El funcionario planteó que la sostenibilidad debe integrar producción, seguridad alimentaria, protección del capital natural y desarrollo territorial. Para eso, consideró necesario reducir la incertidumbre y asegurar que el financiamiento llegue a productores pequeños y medianos

Rivero también subrayó la importancia de mejorar los sistemas de trazabilidad y los datos ambientales y productivos. A su juicio, los mecanismos de medición y verificación deben ser transparentes y adecuados a la realidad regional para que las exigencias técnicas no bloqueen el crédito

Entre los cambios mencionó la eliminación de los certificados de abastecimiento interno a precio justo, conocidos como Caipj. El nuevo esquema busca garantizar primero el abastecimiento local y ampliar luego las posibilidades de exportación y apertura de mercados