Antes de solicitar un préstamo o utilizar dinero disponible en una billetera virtual, es importante distinguir entre crédito y endeudamiento. Aunque ambos conceptos están relacionados, no significan lo mismo

Qué diferencia hay entre crédito y endeudamiento

El crédito es el dinero o límite de fondos que un banco o una institución pone a disposición de una persona. Funciona como una herramienta para acceder a recursos financieros cuando se necesitan

El endeudamiento, en cambio, es la obligación que surge cuando ese crédito se utiliza. Incluye el monto adeudado y la responsabilidad de devolverlo en el futuro, junto con los intereses correspondientes

Por este motivo, antes de asumir un compromiso resulta fundamental calcular la capacidad de endeudamiento. La cuota no debería representar una carga que dificulte afrontar los gastos habituales

Cómo evaluar la salud financiera antes de pedir un préstamo

La salud financiera no depende únicamente de la administración del dinero. También se relaciona con el bienestar físico y social, ya que una deuda difícil de afrontar puede afectar distintos aspectos de la vida cotidiana

Para analizar la situación, es necesario conocer los ingresos y gastos mensuales. Como referencia general, el límite de endeudamiento suele ubicarse entre el 35% y el 40% de los ingresos netos mensuales

Ese porcentaje contempla el total que una persona debería destinar al pago de sus deudas, incluidos los intereses y la amortización del capital, sin comprometer su estabilidad financiera

Qué implica pagar solo el mínimo de la tarjeta

Cuando una persona no puede cancelar el total de la tarjeta de crédito, puede optar por realizar el pago mínimo. Esta alternativa permite mantener la cuenta al día y evitar, en principio, un atraso o el bloqueo del plástico

Sin embargo, el saldo que queda pendiente se traslada al período siguiente y genera intereses. De esta manera, el banco refinancia la parte de la deuda que no fue abonada

El principal riesgo aparece cuando el pago mínimo se utiliza todos los meses. En ese escenario, el saldo adeudado puede crecer y los costos financieros aumentan, lo que dificulta aún más la cancelación de la deuda