La crecida de los ríos Paraná y Uruguay puso en marcha un operativo de evacuación para la ganadería insular del Litoral argentino. Las lluvias en la cuenca alta de Brasil y la apertura de compuertas en represas hidroeléctricas agravaron el avance del agua sobre las zonas de pastoreo
Entre Corrientes y Entre Ríos, los productores intentan retirar sus animales antes de que los carrizales y las islas queden cubiertos. En el área de Bella Vista se estiman entre 20.000 y 25.000 cabezas afectadas
Traslados por agua y contra reloj
En las islas San Martín y Apipé Chico ya fueron evacuados más de 800 animales, entre vacunos, ovinos y caprinos. Un rodeo de 400 cabezas fue trasladado en botes pequeños, con los animales maniatados de a uno o de a dos, hacia una zona continental utilizada como refugio durante las crecientes
La emergencia coincide con la época de parición. El estrés del transporte provoca pérdida de peso y afecta la reproducción; por eso, algunos productores esperan para trasladar a las hembras que están por parir, aunque esa demora aumenta el riesgo
El nivel del río define la decisión
En las zonas más expuestas, el agua alcanzó los 4,88 metros y se espera que llegue a los 5 metros. Los organismos técnicos prevén que podría alcanzar los 7 metros y permanecer alta durante varios días
La hacienda se dirige principalmente hacia la costa entrerriana y Santa Fe. En algunos casos, los productores deben trasladar todo el rodeo: vacas, terneros y caballos. En Goya, fueron retirados 700 novillos hacia terrenos más altos
Una operación que altera toda la economía
El traslado fluvial puede costar entre 1.000.000 y 1.400.000 pesos por jaula. Una barcaza transporta una carga equivalente a la de un camión grande: entre 32 y 34 novillos gordos o unos 70 terneros pequeños
El sistema insular suele requerir unas tres hectáreas por animal y ofrece pastaje a aproximadamente la mitad del precio del campo continental. Al salir de la isla, los productores pierden esa ventaja y pueden verse obligados a terminar los animales en feedlots, con mayores costos
La crecida también reactiva el recuerdo de 2023, cuando una sequía seguida de una suba repentina del río obligó a trasladar más de 600 cabezas y generó gastos superiores a 35.000 o 40.000 dólares en un caso
Ante los pronósticos de El Niño, algunos productores redujeron el ingreso de terneros durante el invierno y recurrieron a acuerdos de capitalización al 50% en campos continentales para limitar el impacto de los arrendamientos y del transporte