Caminar, una actividad cotidiana, podría ayudar a estimular la creatividad. Distintos estudios encontraron una relación entre el movimiento y la capacidad de producir ideas originales, además de otros posibles beneficios para la salud, como favorecer la longevidad, mantener más joven el cerebro y mejorar el sueño

La creatividad combina dos procesos. El pensamiento divergente genera muchas ideas diferentes; el convergente las analiza y selecciona la más adecuada. La evidencia disponible indica que caminar beneficia especialmente al primer proceso, pero no ofrece resultados tan claros en la evaluación de esas ideas

Más pasos, más respuestas originales

Un metaanálisis de 23 estudios utilizó, entre otras pruebas, la Tarea de Usos Alternativos. En ella, los participantes deben imaginar la mayor cantidad posible de usos para un objeto común, como transformar un diario en un sombrero, un barco o un avión

Los resultados mostraron que caminar tenía un efecto importante sobre el pensamiento divergente. En cambio, no se observó un beneficio equivalente para el pensamiento convergente

Otro estudio siguió durante cinco días la actividad de 157 adultos jóvenes y les propuso pruebas de creatividad durante su vida diaria. Quienes habían dado más pasos justo antes de responder ofrecieron ideas más originales. También se observó una asociación entre caminar más en general y obtener respuestas creativas

Una investigación distinta equipó a 156 personas con sensores de actividad durante cinco días. Los participantes con más actividad física moderada o vigorosa y menos tiempo sedentario dijeron involucrarse con mayor frecuencia en actividades creativas, como cocinar, hacer música o participar en las artes escénicas. También informaron mayores logros creativos

El movimiento libre podría ser determinante

La razón exacta por la que caminar favorece la creatividad todavía no está clara. Una posibilidad es psicológica: levantarse y alejarse del problema permite tomar distancia, divagar y pensar de una manera menos estructurada

También podrían intervenir factores fisiológicos relacionados con el ejercicio, como un mayor flujo sanguíneo cerebral. Sin embargo, una de las investigaciones no encontró una relación directa entre el buen estado de ánimo y una mayor creatividad

La libertad de movimiento parece tener un papel importante. En un estudio, las personas que debían caminar de un lado a otro siguiendo un recorrido predeterminado produjeron menos ideas novedosas que quienes podían desplazarse libremente. Algo similar ocurrió al estar sentadas: quienes debían mirar fijamente un punto de una pantalla tuvieron peores resultados que quienes podían sentarse y cambiar de postura

Caminar también modifica la información que el cerebro recibe mediante la vista, el oído y el tacto. A largo plazo, caminar y hacer ejercicio pueden elevar los niveles del factor neurotrófico derivado del cerebro, relacionado con la neuroplasticidad y la formación de nuevas neuronas

Una herramienta accesible para destrabarse

Una caminata al aire libre puede sumar el efecto restaurador del contacto con la naturaleza, pero no es indispensable: incluso caminar rápido dentro de una casa o una oficina podría ayudar a salir de un bloqueo creativo

Llevar un celular o un cuaderno permite registrar las ideas antes de olvidarlas. Caminar puede facilitar su generación, pero desarrollarlas y convertirlas en un resultado concreto todavía requiere sentarse a trabajar con ellas