Christina Koch, de 47 años, fue designada como nueva subeditora de ingeniería de la NASA después de dejar de ser astronauta activa. Comenzará a ejercer el cargo el 1° de noviembre, en reemplazo de Katherine Van Hooser, quien se jubilará tras más de 30 años de servicio

Una misión más allá de la órbita terrestre

Koch formó parte de la tripulación de Artemis II, la primera en décadas en realizar un sobrevuelo tripulado alrededor de la Luna. Durante el trayecto, la nave se internó más allá de la órbita baja terrestre y permitió observar la Tierra desde una perspectiva inédita para una nueva generación

Meses después de regresar, la astronauta recordó la impresión de contemplar el planeta iluminado como si fuera de día. También describió haber visto destellos azules al cerrar los ojos y se definió como una defensora de la ciencia

Su experiencia en estaciones climáticas reforzó una convicción: antes de explorar el universo y otros planetas, es necesario comprender cómo cuidar la Tierra

El desafío de volver a caminar

El regreso se completó con éxito y la misión cumplió sus objetivos. Sin embargo, la vuelta a la vida cotidiana exigió un proceso de readaptación física

En un video, Koch mostró ejercicios para recuperar el equilibrio después de permanecer en microgravedad. Intentó caminar en línea recta con los ojos cerrados mientras dos personas la sostenían, una actividad que le resultó difícil

La astronauta explicó que, en microgravedad, los órganos vestibulares no funcionan correctamente para informar al cerebro sobre los movimientos del cuerpo. Según señaló, estudiar esta readaptación puede contribuir a mejorar los tratamientos contra el vértigo, las conmociones cerebrales y otras afecciones neurovestibulares

“Supongo que tendré que esperar un poco para volver a surfear”, escribió Koch al compartir el registro de sus ejercicios