La Justicia de Seúl sentenció a Hak Ja Han, máxima dirigente de la Iglesia de la Unificación, a dos años de prisión por una serie de cargos de corrupción vinculados con pagos y regalos destinados a la esposa del expresidente conservador Yoon Suk Yeol
Una condena con múltiples cargos
El Tribunal del Distrito Central de Seúl la declaró culpable de infringir la ley de fondos políticos, soborno y desvío de dinero de la iglesia. Han, de 83 años y viuda del fundador Sun Myung Moon, había negado las acusaciones
Los investigadores a cargo del caso habían pedido una pena de 13 años. Tanto la defensa como la fiscalía tienen una semana para apelar
Más sanciones dentro de la iglesia
En la misma audiencia, el tribunal impuso seis meses de cárcel a un funcionario religioso y dictó condenas suspendidas para otros dos implicados en la causa
Regalos, dinero y presión política
El caso se remonta al año pasado, cuando Han fue arrestada y acusada de entregar artículos de lujo a Kim Keon Hee en 2022, cuando Yoon estaba en el poder. También fue imputada por haber entregado 100 millones de wones, unos 73.000 dólares, al legislador Kweon Seong-dong, un aliado de Yoon, meses antes de la asunción presidencial
La Iglesia de la Unificación, cuyo nombre oficial es Federación para la Paz Mundial y la Unificación, fue fundada por Moon en 1954
Un entramado político en caída
El fallo se suma a otros reveses judiciales para el entorno de Yoon y su esposa. Kim recibió en enero una pena de 20 meses de prisión por aceptar obsequios de la iglesia, entre ellos un collar de diamantes Graff y un bolso Chanel. En abril, una corte de apelaciones elevó la condena a cuatro años
La crisis política de la pareja presidencial se agravó después de que Yoon decretara la ley marcial a fines de 2024, una decisión que derivó en su destitución y posterior salida del cargo. En febrero, fue condenado a cadena perpetua por rebelión en relación con ese episodio
El 3 de diciembre de 2024, Yoon ordenó el despliegue de tropas y policías en la Asamblea Nacional con el argumento de combatir a “fuerzas antiestatales” y simpatizantes de Corea del Norte. La medida duró seis horas y fue anulada tras el rechazo unánime del Parlamento