El neurólogo Conrado Estol planteó que el gran desafío de esta época no es únicamente vivir más, sino llegar a edades avanzadas con buena salud y capacidad mental. Según explicó, la expectativa de vida cambió de manera profunda en el último siglo, pero ahora el foco debe estar puesto en la calidad de esos años ganados
Para el especialista, mantener la mente activa a los 80 requiere sostener, desde mucho antes, una rutina similar a la de los 40: optimismo, una mirada positiva y un propósito claro. También señaló que la idea de una vejez marcada por limitaciones físicas o cognitivas puede evitarse con hábitos consistentes desde etapas tempranas de la vida adulta
Los hábitos que más pesan en la vejez
Estol resumió en siete puntos los pilares de una longevidad saludable: controlar el estrés, cuidar los vínculos sociales, dormir bien, no fumar, moderar el consumo de alcohol, comer de manera equilibrada y hacer ejercicio
Además, insistió en que el propósito de vida y la actitud frente al envejecimiento son determinantes. En ese sentido, cuestionó la pasividad asociada a la jubilación y remarcó que mantenerse activo sigue siendo importante a cualquier edad
Consultar a tiempo y no esperar a que aparezcan los problemas
El neurólogo también advirtió que, ante fallas de memoria o dudas sobre la salud cognitiva, es importante consultar pronto con profesionales. Dijo que el acompañamiento médico resulta clave porque sostener esos cuidados por cuenta propia suele ser difícil
Estol sostuvo que el envejecimiento empieza a gestionarse desde los 30 años, con atención especial a la salud metabólica y cardiovascular. Según su mirada, el deterioro avanza lentamente al principio y luego se acelera, por lo que la prevención debe comenzar mucho antes de la vejez